Acuerdo para usar su red en Alemania

Telefónica se engancha a la fibra de Deutsche Telekom

Las operadoras están haciendo de la necesidad virtud y están buscando acuerdos para aprovechar las inversiones de sus rivales para mejorar los servicios.

Deutsche Telekom tiene una red de fibra y Telefónica quiere utilizarla. Y así lo hará, fruto del acuerdo que acaban de firmar ambas compañías en Alemania, con el objetivo de rebajar costes y mejorar el servicio (en el caso de la española) y de obtener ingresos suplementarios por una infraestructura que ya tiene desplegada (para la alemana).

En este caso, el acuerdo no está enfocado a la telefonía fija, sino al móvil, porque también en las comunicaciones celulares juega un importante papel la red terrestre que transporta las señales. Por eso, Telefónica conectará 2.000 antenas a su red troncal a través de canales de alta capacidad que permite la red de fibra óptica de Deutsche Telekom, lo que acelerará la velocidad de transmisión de su infraestructura y mejorará los servicios de sus redes de banda ancha celular.

Según los términos del pacto, comunicado este jueves por las compañías, la mudanza a la fibra óptica de Deutsche Telekom comenzará en el segundo trimestre de este año y se irá haciendo de forma gradual.

Las dos operadoras hacen referencia a las sinergias en su comunicado. Y es que de eso va el acuerdo. Las compañías de telecomunicaciones están buscando todas las vías posibles para seguir avanzando en servicios sin sepultarse bajo inversiones millonarias difíciles de rentabilizar. De ahí que llegar a pactos para compartir las infraestructuras que ya están desplegadas, algo que hace años se hubiera visto como antinatural entre rivales a muerte, se está convirtiendo en moneda de cambio.

De hecho, en el mercado hay acuerdos mucho más avanzados que el que han firmado Deutsche Telekom y Telefónica. Ya son varias las compañías que se han unido de manera puntual para desplegar de forma conjunta partes de redes de móvil de tercera generación o de fibra óptica para compartir los gastos. Y si la infraestructura ya está desplegada, lo que se ganan son ingresos al abrirla a los demás. Claro que, a cambio, el rival se ahorra tener que tender una propia.

Telefónica entró en Alemania de la mano de O2 y vivió duros momentos nada más concretar la adquisición. Pero la operadora puso en marcha un plan de choque para recuperar el crecimiento y la rentabilidad, fusionó sus filiales de móvil y de banda ancha, y los resultados comenzaron a repuntar hace un par de años.