Espera que el Gobierno discrimine la dotación del suelo frente a la de vivienda terminada

Funcas considera adecuados los 50.000 millones en provisiones

La fundación de cajas de ahorros considera que la banca española hará los deberes sin provisiona 50.000 millones más, pero cree que la clave está en qué descuento se aplique a cada tipo de activo, donde habría que discriminar un solar de un edificio terminado

"Falta la letra pequeña, que suele ser lo más importante de los contratos, pero la cifra no es nada desdeñable", ha destacado hoy Joaquín Maudos, catedrático de la Universidad de Valencia e investigador del Ivie, sobre los 50.000 millones de euros que el Ministerio de Economía calcula que tendrá que provisionar la banca española para cubrir las posibles pérdidas de sus activos inmobiliarios. Maudos, que presentaba un informe sobre la situación del sector para Funcas (la fundación de las cajas de ahorros), considera, sin embargo, que la credibilidad del proceso radicará en qué descuento se aplique a cada tipo de activo. Una letra pequeña que el Gobierno ha prometido revelar para mediados de febrero.

"Hoy día hay que provisionar al 30% los activos que lleven más de 24 meses en balance", ha recordado Carbó. "Quizás sea lógico elevar ese porcentaje al 80% para el caso del suelo, pero no para la vivienda terminada u otro tipo de activos", que podrían tener salida en el mercado a medio plazo, ha matizado.

A partir de ahí, el director general de Funcas y ex secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, consideró "lógico que el dinero salga "primero de beneficios, luego de manos privadas", y solo entonces, realizadas las inversiones y fusiones pertinentes, analizar si sería pertinente conceder ayudas públicas o acudir al FMI, lo que recordó, ser haría bajo la fórmula de préstamo al Estado, que no a la banca. Algo que se asemeja demasiado a un rescate.

La vía de las provisiones, aseguró Maudos, contribuirá a rebajar los precios de la vivienda, reactivar sus ventas, y reanimar el crédito. En todo caso, el catedrático de la Universidad de Granada Santiago Carbó argumentó que aunque hay importantes deberes que hacer en España, mientras no se resuelva el problema de la deuda soberana, los mercados mayoristas y el acceso al crédito seguirán cerrados.

Subida fiscal

Ocaña rehusó "hacer una valoración política" de la subida del IRPF aprobada por el PP, indicó, sin embargo, que considera positivo que España afronte sus problemas fiscales con celeridad -si bien no quiso pronunciarse sobre los instrumentos elegidos para ello- e invitó al Ejecutivo a tener la misma "energía" y urgencia en la reforma financiera y laboral.