Los peajes del gas se revisarán como los eléctricos, cada tres meses
La CNE no está de acuerdo con la decisión de Industria de revisar los peajes eléctricos trimestralmente. Los expertos auguran fuertes subidas este año a la vista de que la tarifa aprobada no es suficiente para absorber el déficit de 2012, los derechos de cobro de este ejercicio ni la retribución a los almacenes subterráneos que se inauguran este año.
El año pasado el sistema gasístico acumuló un déficit tarifario de 294 millones de euros (deuda de los consumidores con sus suministradores), según las estimaciones que la Comisión Nacional de la Energía (CNE) incluye en su dictamen sobre la orden de tarifas que entraron en vigor el pasado 1 de enero. Estas desviaciones han sido habituales en los últimos años, si bien eran absorbidas en las tarifas de los ejercicios siguientes. Algo que no ha ocurrido este año, en que esta deuda no se ha incluido en los costes a retribuir en la nueva tarifa.
La citada orden establece en su disposición final primera que los peajes y cánones establecidos en ella "podrán ser revisados trimestralmente para su entrada en vigor el primer día de los meses de marzo, abril y octubre", como ocurre con la electricidad. Hasta ahora, los peajes del gas se revisaban anualmente y solo el coste de la energía, según el resultado de la subasta Cesur del gas, es el que se aplicaba de manera trimestral. Aunque en la orden de enero de 2011 ya se establecía esta posibilidad, finalmente no se aplicó, algo que no parece factible este año teniendo en cuenta el déficit del año pasado y que los ingresos no parecen suficientes para cubrir todos los costes, según la CNE.
En su dictamen, la Comisión alertaba contra estas revisiones trimestrales y solicitaba la supresión de la disposición final primera. En su opinión, las revisiones han de estar "adecuadamente justificadas", con una metodología clara y deben ser siempre de carácter excepcional. El regulador energético recuerda que la ley fija una periodicidad anual, salvo por causas justificadas.
El informe alerta de que la retribución reconocida de las actividades reguladas del gas natural para el año 2012 "no será suficientes para cubrir los derechos de cobro que se devengarán este año (...) para las instalaciones que están en servicio". La causa principal de esta insuficiencia es que el Ministerio de Industria no ha incluido en las tarifas de este año el déficit del año pasado. Además, tampoco se cubrirían los derechos de cobro de las instalaciones que se prevén entren en funcionamiento este año, como los almacenamientos subterráneos de Yela y Castor. Estas inversiones del gestor del sistema, Enagás, se devuelven o retribuyen vía tarifa.
Pese a las recomendaciones de la CNE, el nuevo equipo de Industria, que dirige José Manuel Soria, mantuvo su propuesta de subir la tarifa de último recurso (TUR) del gas en un 0,4%: por un lado, subió un 4% los peajes (uno de los componentes de esta tarifa), después de que el precio de la energía (el otro componente de la TUR) bajara casi en la misma proporción en la subasta Cesur.
Déficit estructural
Teniendo en cuenta que la retribución no sufragará ni los costes previstos este año (esencialmente, porque las previsiones de demandas son demasiado altas), ni el déficit del año pasado, ni lo que deberán empezar a cobrar los almacenamientos que iniciarán su funcionamiento en 2012, la CNE advierte del peligro de que este año "se consolide en el sector del gas natural un déficit que se podría calificar de estructural, lo que constituye un motivo especial de preocupación para la estabilidad del sistema retributivo", indica el informe.
El hecho de que se abra la puerta a la revisión de los peajes trimestralmente, hace temer fuertes subidas del gas, al margen de la evolución de los precios de la energía, que en el último trimestre han experimentado notables bajadas. Si la tendencia se invierte, las subidas serán inevitables, pues los peajes no pueden bajarse.
Gran "incertidumbre" sobre la demanda
Las tarifas del gas se han fijado teniendo en cuenta una previsión de la demanda que, según el Ministerio de Industria, aumentará un 4,1% en el caso de la convencional, y caerá un 13,7% la relativa a la generación de electricidad de las centrales de ciclo combinado. La CNE reiteraba en su informe que existe "un elevado grado de incertidumbre" respecto a la evolución de la demanda de gas para este año, derivada de la crisis económica.En este sentido, el regulador recomendaba "especial prudencia" en el escenario de demanda del gas convencional (doméstico e industrial) a la hora de elaborar la partida de ingresos de las tarifas de acceso (peajes) del gas. De esta manera, se evitaría la creación de un nuevo déficit. Pese a estas recomendaciones, Industria apenas ha introducido cambios en la orden de tarifas que entró en vigor el 1 de enero.
Más de un 4%
El regulador recomendó a Industria que incrementara los peajes más allá del 4% propuesto (y finalmente aplicado) por Industria para evitar la generación de un nuevo déficit tarifario. Los ingresos previstos por la tarifa rondan los 3.000 millones de euros.