Desde 2009 se registran más accidentes sin baja que con ella

Solo la crisis logra disminuir la siniestralidad laboral

Los sindicatos achacan buena parte del descenso de los accidentes al paro

Solo la crisis logra disminuir la siniestralidad laboral
Solo la crisis logra disminuir la siniestralidad laboral

Cada día fallecen en España dos trabajadores como consecuencia de su trabajo, 15 sufren un accidente grave, 1.587 tienen un accidente leve y 2.135 son víctimas de un siniestro sin baja. Y aunque los datos del Ministerio de Empleo muestran que 2011 cerró de nuevo con un descenso en el número de accidentes, expertos y sindicatos atribuyen esta mejora sobre todo a la crisis y a la disminución en el número de empleados. Las cifras hablan por sí solas. Hasta septiembre pasado (últimos datos globales disponibles) se registraron 1.009.611 accidentes de trabajo, un 4,1% menos que en idéntico periodo de 2010. En el mismo intervalo de tiempo se contabilizaron 515 accidentes mortales, 53 menos que un año antes.

Empeora la agricultura

Por tercer año consecutivo, en 2011 fueron más numerosos los accidentes laborales que no causaron baja que los que sí lo hicieron, un fenómeno que comenzó a producirse en 2009, cuando hasta entonces lo habitual era justo lo contrario. Así, hasta septiembre pasado, de los que sí causaron baja, que sumaron 433.063, el 88,6% de los siniestros ocurrió durante la jornada laboral y el resto, el 11,6%, fueron accidentes in itínere. Un informe realizado por UGT analiza estas cifras por tipos de accidentes, sectores e incluso según el tipo de trabajo que realizan los empleados que han sufrido algún siniestro. Atendiendo a la gravedad de los accidentes producidos durante la jornada laboral, dicho estudio destaca que se ha registrado un descenso en los tres niveles (leves, graves y mortales), "pero la menor disminución se ha producido en los accidentes mortales, mientras que en el caso de los siniestros in itínere, fue al revés, la mayor mejoría se produjo en el número de fallecidos".

Una de las principales conclusiones a las que llega en su estudio es que en la reducción que se atisba en la siniestralidad laboral ha influido directamente la crisis y el hecho de que el número de trabajadores y la actividad económica sean menores y no tanto la aplicación de más medidas de seguridad.

Por sectores, destaca el caso de la agricultura por ser la única actividad donde aumentaron los accidentes laborales con baja, si bien servicios continuó siendo el sector con más siniestros, tras contabilizar el 58% del total. En cuanto a los accidentes mortales, estos aumentaron tanto en agricultura como en industria, aunque volvió a ser servicios donde se contabilizaron más fallecidos; no en vano, es el sector que aglutina más trabajadores. Por tipo de actividad, el mayor número de accidentes mortales se produjo en el transporte terrestre, en la construcción de edificios y en la construcción especializada. Y sobre el perfil de las víctimas, llama la atención cómo el mayor número de muertes se registra entre los varones de 45 a 54 años y entre las mujeres de 25 a 34 años.

Propuestas para mejorar la seguridad

El informe elaborado por UGT cita seis grandes culpables de la elevada siniestralidad laboral. Por una parte, la escasa antigüedad que suelen tener los trabajadores víctimas de esta clase de accidentes (en el 30% de los casos inferior a siete meses). También responsabiliza a la temporalidad (persiste una situación de 10 contratos eventuales por cada indefinido).

UGT concluye, a la vista de los datos disponibles, que otros factores que suelen influir en una mayor o menor siniestralidad es la precariedad del empleo, la subcontratación, la falta de formación y la ausencia de programas de prevención de riesgos laborales en la pequeña y muy pequeña empresa.

La solución, en opinión de los sindicatos, pasa por un gran compromiso de todos, Gobierno y agentes sociales; y entre las medidas que propone UGT destaca llevar hasta las pymes a los agentes de la prevención con el fin de divulgar e informar de los riesgos profesionales existentes en cada sector.

Aseguran las centrales sindicales que España dispone de una buena Ley de Prevención de Riesgos Laborales y una muy completa normativa de desarrollo, aunque falla la aplicación de la misma. Para paliarlo, UGT reclama otra norma que contenga la unificación en el orden social de todos los aspectos del accidente de trabajo. Por último, destaca la falta de declaración de enfermedades profesionales mortales en España, ninguna en los últimos 10 años.

La cifra

515 accidentes mortales se registraron de enero a septiembre pasados, un 9,3% menos que en idéntico periodo de 2010.