Grecia, Portugal e Italia han comenzado a privatizar. España fracasó con Loterías

Empresas estatales que valen 29.100 millones

El Ejecutivo atesora compañías que pueden ser privatizadas

Imagen de un bombo de la Lotería
Imagen de un bombo de la Lotería

El Gobierno cuenta en su haber con participaciones en empresas por valor de 29.100 millones de euros, según desvela la gestora de Santander en su informe estratégico para 2012. La privatización de estas compañías podría ser una fórmula generadora de ingresos para el Estado en una coyuntura nada propicia. El Gobierno de Mariano Rajoy tiene la ardua tarea de reducir el déficit en al menos 16.500 millones para llevar el desequilibrio fiscal al 4,4% en 2012 y ello podría hacerlo actuando solo sobre el gasto o buscando también nuevos ingresos. Esto será en el muy corto plazo, pero el Ejecutivo deberá seguir estudiando fórmulas que conduzcan a la reducción de la deuda y al cumplimiento de las directrices que ha marcado Europa.

Entre las opciones con las que cuenta para la generación de ingresos está la privatización total o parcial de compañías en las que está presente. El Gobierno es propietario al 100% de Aena, Adif, Agencia Efe, RTVE, Loterías, Hunosa y Navantia. También tiene un 7,41% en Hispasat. Con respecto al capital que mantiene en las empresas que cotizan (EADS, Ebro Foods, Enagás, IAG y Red Eléctrica), el valor conjunto ascendía ayer a 2.391 millones.

La privatización de las empresas estatales podría llevarse a cabo a través de la salida a Bolsa o la adjudicación a un inversor privado de peso. El mercado no descarta que haya alguna OPV para el próximo año, pero las condiciones en las que se encuentre serán determinantes.

En septiembre, el Gobierno de Zapatero se vio forzado a paralizar la venta del 30% de Loterías al considerar que la valoración que otorgaban los grandes inversores a la compañía era baja. La privatización se hacía por el 30% del capital y se pretendía obtener unos ingresos de unos 7.000 millones. Sin embargo, los institucionales no estaban dispuestos a pagar por la empresa más de 17.000 millones, cuando el valor en libros de LAE oscilaba entre los 20.600 y 23.000 millones.

La paralización de Loterías se produjo tras el rechazo del PP, que acusó al equipo de Zapatero de malvender la que se ha considerado de siempre la joya de la corona. Santander Investment no detalla el valor que se otorga a cada compañía, pero la mayor parte correspondería a LAE.

Otras operaciones que se quedaron por el camino fueron la de Aena y Talgo. También se barajó para ambas una OPV.

Países apremiados por la deuda y que han tenido que ser rescatados por Europa han tenido más éxito en sus privatizaciones. La semana pasada, Portugal vendió el 21,35% de su joya de la corona, Energías de Portugal (EDP), a la compañía china Three Gorges, por 2.700 millones. La operación se cerró con una prima del 53,6% sobre el precio al que cotizaba EDP. La UE y FMI apremiaron al país luso para que adelantara a este año su plan de privatizaciones, después de concederle ayudas por 78.000 millones. Las siguientes operaciones que acometerá el Gobierno en los próximos tres años afectarán a la eléctrica REN, la aerolínea TAP, la petrolera Galp, la Radio Televisión Pública y Aguas de Portugal. Por su parte, Grecia ha iniciado un programa masivo de venta de activos hasta 2015 de compañías valoradas en 50.000 millones, mientras que Italia venderá participaciones en los próximos tres años con el objetivo de captar un mínimo de 5.000 millones cada año.

El difícil reto de vender ahora

El Gobierno tiene la posibilidad de hacer caja con la privatización de empresas. Pero vender en el momento actual se antoja tarea ardua. Ya se vio con Loterías, oferta que el Ejecutivo de Zapatero tuvo que retirar en vísperas de su culminación por el escaso interés que generó en el mercado y la alta exigencia de un descuento. La escalada de la prima de riesgo y la crisis han alejado del mercado al inversor, sobre todo al institucional, que es quien apoya realmente las salidas a Bolsa.

Nada tiene que ver el momento actual con las privatizaciones que se hicieron entre los años ochenta y los noventa, donde empresas como Endesa, Tabacalera, Telefónica, Argentaria, Gas Natural y un largo etcétera salieron a Bolsa provocando una revolución en el pequeño inversor. Loterías sí que pudo recuperar parte de ese interés minorista en el proceso de la frustrada OPV.