Las pernoctaciones se disparan y tocan máximos históricos

España se encamina a un año récord para la actividad turística

El turismo en España se encamina a un año récord. Las previsiones apuntan a que la llegada de visitantes y el gasto regresarán a los niveles previos a la crisis, mientras que las pernoctaciones rozarán los 300 millones, alcanzando máximos históricos.

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La primavera árabe y su impacto en la llegada de turistas a países competidores, como Egipto o Túnez, y la recuperación de los tres grandes mercados emisores (Reino Unido, Alemania y Francia) a España han sido los dos factores que han propiciado la recuperación del sector turístico a lo largo de este año. En los 11 primeros meses han llegado 54 millones de viajeros, cuyo gasto se ha elevado a 47.000 millones. Si se repite la tendencia de crecimiento registrada en los meses anteriores, el ejercicio se cerrará con 56 millones de viajeros y unos ingresos de 49.000 millones, regresando a los niveles previos de la crisis y acercándose a un nuevo récord.

Lo que sí va a superar el máximo histórico son las pernoctaciones. En el acumulado entre enero y noviembre se han registrado 273 millones, lo que supone un incremento del 7,5% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Si ese aumento se mantiene en diciembre, 2011 se cerrará con 286 millones, el máximo de toda la serie histórica.

En la consecución de este hito han jugado un papel fundamental los turistas extranjeros, que han compensado el recorte de estancias que han experimentado las de los visitantes nacionales. En los 11 primeros meses se han producido dos millones menos de pernoctaciones por parte de los turistas nacionales, mientras que en el caso de los extranjeros se ha registrado un incremento cercano a los 19 millones de estancias.

Entre estos últimos, los mayores crecimientos se han producido en los dos mayores mercados (Reino Unido y Alemania), que representan una tercera parte de las estancias totales. El que más pernoctaciones registra es Alemania, con 45,4 millones entre enero y noviembre, lo que supone un crecimiento del 13% (cinco millones de estancias en términos absolutos), seguida por Reino Unido, con 40,8 millones, con un alza del 9%.

Esta tendencia al alza se repite también en las estadísticas referentes al gasto y a la entrada de turistas. En la primera, Reino Unido y Alemania suponen casi el 45% del total de viajeros, mientras que en la segunda ese porcentaje se reduce hasta el 33% del total.

Las cifras

56 millones es la previsión de turistas extranjeros para todo 2011.

49.000 millones de euros es la estimación en la que cerrará el gasto turístico durante este año.

El impacto negativo de la nueva tasa en Cataluña

El nuevo ministro de Industria, Turismo y Energía, José Manuel Soria, tiene su primera patata caliente encima de la mesa. El plan integral del turismo que quiere llevar a cabo puede verse frenado si otros destinos optan por establecer tasas a las pernoctaciones como Cataluña (al que acuden uno de cada cuatro turistas extranjeros). En su plan de reducción de gasto e incremento de ingresos de cara a cumplir con el déficit, el Ejecutivo presidido por Artur Mas ha instaurado una tasa turística, que se eleva a un euro por pernoctación en hoteles de hasta tres estrellas, de dos euros en los de cuatro estrellas y de tres en los cinco. La tasa se aplicará sin distinción de nacionalidad y de ella tan solo quedan exentos los menores de 12 años y los viajes subvencionados, como el Imserso. Con esta medida, la Generalitat prevé recaudar 100 millones, que se destinarían a la promoción turística.

De este modo, Cataluña se convierte en la segunda comunidad que la establece tras Baleares. El Gobierno presidido por Francesc Antich impuso la famosa ecotasa en 2003 y la retiró un año después ante el rechazo y la presión ejercida por la industria hotelera.

Algo similar puede ocurrir ahora ante las duras críticas que ha recibido la medida por parte del sector empresarial. Joan Molas, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), señala que la medida puede frenar la recuperación experimentada por el sector hotelero, "uno de los pocos que crea empleo y genera crecimiento para la recuperación económica de España". En su opinión, este impuesto es discriminatorio ya que grava a los alojamientos reglados con una nueva carga fiscal y no da respuesta a la competencia desleal de la oferta ilegal, "que puede llegar al 25% del total".