De Guindos elige como número dos a un experto en competencia

Rajoy confía a Álvaro Nadal la Oficina Económica de Moncloa

Álvaro Nadal destaca entre los 16 altos cargos nombrados por el primer Consejo de Ministros de la era Rajoy. Se combinan expertos tecnócratas con perfiles jóvenes muy cercanos al presidente del Gobierno. Fernando Jiménez Latorre y Antonio Beteta serán los escuderos de Luis de Guindos y Cristóbal Montoro, en Economía y en Hacienda, respectivamente.

Rajoy confía a Álvaro Nadal la Oficina Económica de Moncloa
Rajoy confía a Álvaro Nadal la Oficina Económica de Moncloa

El del viernes fue un Consejo de Ministros, el primero con Rajoy de presidente, en el que se tomaron pocas decisiones sobre política económica. Brillaron, por tanto, los nombramientos de los primeros altos cargos del segundo escalafón (secretarios de Estado y jefes de gabinete) del Ejecutivo, que será completado dentro de una semana. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha situado en tres importantes cargos de La Moncloa a algunos de los que han sido sus colaboradores más fieles y que más le han acompañado durante la última etapa del PP en la oposición: Jorge Moragas, Álvaro Nadal y Carmen Martínez Castro. Moragas será su jefe de gabinete. Sustituye en el cargo a José Enrique Serrano. Ya fue nombrado en 1998, en el primer Ejecutivo de José María Aznar, director del gabinete del secretario general de la Presidencia del Gobierno. Hasta ahora, Moragas era coordinador de Presidencia y de Relaciones Internacionales del PP.

Por su parte, el hasta ahora secretario de Economía y Empleo del Partido Popular, Álvaro Nadal, fue nombrado director de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno, sustituyendo así a Javier Vallés. Nadal se encontraba en todas las quinielas para ocupar un cargo de confianza en el Gabinete de Rajoy. Su no designación para una cartera ministerial disparó las elucubraciones sobre su participación en el equipo más cercano del presidente, como así ha sido.

Con 41 años, Nadal es licenciado en Económicas y Empresariales y Derecho y ha realizado cursos de doctorado en la Universidad de Harvard. Además, pertenece al Cuerpo de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado. Es el hermano del vicesecretario general de Asuntos Económicos, Laborales e Internacionales de la CEOE, Alberto Nadal. Ambos colaboraron en diversos cargos con el vicepresidente económico de los Gobiernos de José María Aznar, Rodrigo Rato.

ârgano clave

Durante la anterior legislatura, Nadal se convirtió en uno de los nombres destacados del equipo económico del PP que lideró Cristóbal Montoro desde la oposición, con el cargo de secretario de Economía del partido. La Oficina Económica de Presidencia ha sido un órgano importante en anteriores Gobiernos socialistas. Es clave su coordinación con los ministerios del área económica, algo que Rajoy prefiere realizar personalmente.

Carmen Martínez Castro es otro de los miembros de confianza de Rajoy. Su designación como secretaria de Estado de Comunicación viene a premiar su labor como jefa de prensa del PP.

En el área económica ministerial destaca Fernando Jiménez Latorre, como secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa. Fue director general de Defensa de la Competencia entre 2002 y 2004. Retorna a un ministerio que ya conoce de anteriores etapas. El ministro de Economía Luis de Guindos ha colocado un auténtico experto en competencia, una materia clave en la tarea del departamento de cambiar el modelo productivo. Tiene sobrada experiencia. En 1998 ya era subdirector de Política Macroeconómica y Economía Internacional. Entre 2000 y 2002 fue subdirector general de Economía Internacional en la Dirección General de Política Económica del Ministerio de Economía.

Luis de Guindos ha nombrado también a Jaime García-Legaz para la Secretaría de Estado de Comercio.

En el Departamento de Hacienda, destaca la designación de Antonio Beteta para la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas. Pilar Platero será Subsecretaria de Hacienda. Otros nombramientos relevantes en la esfera económica son Rafael Catalá en Fomento (secretario de Estado de Planificación e Infraestructuras) y Miguel Temboury, como subsecretario de Economía y Competitividad. Catalá aporta a la nueva ministra Ana Pastor su larga experiencia en la Administración. Ha sido, entre otros, subdirector de Ordenación en el Ministerio de Sanidad y Consumo y director de Relaciones Laborales en Aena.

En otras áreas no económicas, destaca también la designación de Íñigo Méndez de Vigo como secretario de Estado para la UE. Será el escudero del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo. Para la Secretaría de Estado Cultura, ha sido designado José María Lasalle, que algunas quinielas situaban, incluso, como ministro del ramo.

Un valor seguro para Administraciones

La designación de Antonio Beteta para ocupar la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas es una apuesta segura para Cristóbal Montoro. Una especie de dejà vu. Y es que cuando Montoro fue elegido por José María Aznar ministro de Hacienda en el año 2000, llamó a la puerta de Beteta para encargarle el que sería nuevo modelo de financiación autonómica. En ese momento Beteta era consejero de Hacienda de la Comunidad de Madrid y había acumulado ya una amplia experiencia en política regional y municipal durante 13 años en los Gobiernos autonómicos de Alberto Ruiz-Gallardón. Beteta dejó la Administración regional y ya, como secretario general de Política Fiscal y Territorial del Ministerio de Hacienda, pergeñó un modelo de financiación, en donde se cedió ingresos estatales y mayor capacidad de gasto a las comunidades. Aprobado el modelo, Beteta regresó en 2003 a la política regional.

Desde esa época ha desempeñado diversos cargos, entre ellos portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, consejero de Economía y de Hacienda y, últimamente, de Transportes en sendos Ejecutivos de Esperanza Aguirre. Ahora, con Montoro otra vez de ministro de Hacienda, Beteta ha recibido un nuevo encargo, más ambicioso si cabe. No se trata solo de una mera interlocución sobre recursos sino de una reflexión profunda sobre la Administración, que incluye el reordenamiento competencial entre los tres niveles (Estado, comunidades y municipios) para eliminar duplicidades, el uso de servicios compartidos y la mejora de la función pública. Austero como pocos, este licenciado en Derecho se conoce los resortes de la Administración como la palma de su mano. Le acompaña su experiencia como asesor de asociaciones de empresarios y funcionario del antiguo Banco de Crédito Local. Y lo más importante, es un hombre técnico y político a la vez, además de fiel. De nuevo, un valor seguro para Montoro.