523 entidades europeas pidieron préstamos por 489.200 millones de euros a tres años

La barra libre de liquidez del BCE abre paso al regreso de la confianza

Afluencia masiva en la primera subasta de liquidez a tres años del BCE. 523 entidades solicitaron un total de 489.200 millones, una cifra récord que superó por mucho las previsiones. La operación deja dos lecturas. Evidencia la delicada situación de la banca pero también asegura las necesidades de liquidez a largo plazo, alivia la actual contracción crediticia y es un primer paso para restablecer la confianza en el sistema.

La barra libre de liquidez del BCE abre paso al regreso de la confianza
La barra libre de liquidez del BCE abre paso al regreso de la confianza

Los bancos europeos acudieron en masa ayer a la primera subasta a tres años celebrada por el BCE. Solicitaron préstamos por 489.200 millones de euros, una cifra récord que superó con creces las estimaciones de consenso de Reuters (310.000) o Bloomberg (300.000) y se situó en la parte alta de la horquilla barajada por los expertos, situada entre los 150.000 y los 550.000 millones de euros.

"Una demanda tan alta pone de relieve las dificultades que atraviesa la banca pero lo fundamental es que se ha salvado al euro porque estaba en juego la estabilidad de alguna entidad y de la zona euro", resume Juan Ignacio Crespo, analista financiero. "Es un bálsamo en este momento aunque no solventa los problemas de fondo", reconoce Santiago Carbó, catedrático de análisis económico de la Universidad de Granada.

El mercado pareció ver las dos caras de la moneda y aunque en los primeros compases de la mañana las Bolsas repuntaron, con el paso de las horas se impuso la cautela. Al cierre el Ibex perdió el 0,9% mientras que la prima de riesgo se amplió a 334 puntos básicos.

La lectura que deja la operación del BCE es doble. Revela la situación de necesidad de las entidades, al tiempo que despeja uno de los principales riesgos del mercado al dar tranquilidad al sector y estabilizar los balances gracias a la llegada de préstamos a largo plazo. En definitiva, se trata de un primer paso indispensable para restaurar la confianza y animar la concesión de créditos en el interbancario.

"La subasta es positiva para el mercado, teniendo en cuenta la posibilidad de que parte de esa liquidez se use para relajar las tensiones de financiación en el mercado y anime a los bancos a prestarse entre sí. Por tanto, debería servir para atenuar el miedo a una contracción crediticia", explica Guillaume Menuet, de Citi.

Despejar el principal riesgo es clave a pesar de que la crisis aún esté lejos de resolverse. Los problemas de fondo persisten y ante su dimensión política y económicas pocos expertos creen que la subasta por si sola podrá resolver todos los problemas. Pero sí se resaltan su efectividad a la hora de evitar el peor de los escenarios.

La gravedad de la crisis y su recrudecimiento llevó al BCE a anunciar el pasado 8 de diciembre medidas extraordinarias para asegurar la liquidez al sistema financiero con el objetivo de reconducir el crédito a la economía real. A la subasta a 3 años ayer seguirá otra el próximo el 29 de febrero al mismo plazo, pero además la batería de actuaciones nuevas del BCE incluye la ampliación de los colaterales que acepta para prestar (ahora admite también créditos hipotecarios y a pymes), la rebaja del ratio de reserva a la banca (hasta el 1% desde el 2%) y la supresión de las medidas de ajuste (préstamos o depósitos que ofrece a las entidades cuando el mercado registra exceso o defecto de liquidez), actuaciones destinadas a liberar liquidez al sistema.

El destino futuro de los préstamos solicitados ayer al BCE es sin duda una de las grandes incógnitas. A pesar de que la cifra de 489.200 es récord, la inyección real de liquidez en el sistema esta semana si se restan vencimientos de préstamos anteriores es de unos 191.000 millones de euros, según Royal Bank of Scotland.

La gran pregunta ahora es si esa liquidez adicional se utilizará para comprar deuda soberana, prestar a la economía o pagar los vencimientos de deuda. La buena noticia es que hay munición. "La operación demuestra claramente que el BCE está actuando de prestamista de última instancia y ayudará a reducir los miedos de quienes veían riesgos en las necesidades de refinanciación de los bancos el próximo ejercicio", explican.

El BCE no dio detalles ayer sobre el tipo de colateral utilizado por las entidades ni la nacionalidad de los solicitantes. El resultado de la subasta de ayer contrastó con la primera a 12 meses que realizó el BCE en junio de 2009. Entonces muchas más entidades acudieron, en total 1.121, y pidieron 442.000 millones de euros. Una diferencia que algunos achacan a la menor afluencia de entidades de Europa central. "Sospechamos que la mayoría de la demanda en la subasta a tres años ha venido de los países periféricos, para quienes la financiación a largo plazo es difícil o no existe. Los bancos de Europa central han reducido sus peticiones al BCE en los últimos meses y probablemente serán más activos en la subasta de febrero", explican desde Barclays Capital. Otros encuentran otras explicaciones. "En 2009 acudimos todos porque era la primera subasta de este tipo y no sabíamos si habría más. Ahora tenemos otra en febrero", explican desde una entidad española.

La próxima gran cita para el sector será el 29 de febrero con la siguiente subasta a tres meses.

¿Fluirá el crédito a la economía real?

¿Cuáles son los usos que puede hacer la banca del excedente de liquidez que obtenga con las subastas?

En general se podría resumir en tres opciones. Utilizar parte para la compra de deuda soberana, reservar una cantidad para afrontar los vencimientos de deuda del próximo ejercicio ­la ABE cifra en 700.000 euros las obligaciones que afronta el sector europeo el próximo ejercicio­ y en tercer lugar destinar una parte a la concesión de créditos.

¿Es previsible que mejore la concesión de créditos a familias y empresas?

No se espera una reactivación importante del crédito a corto plazo. La concesión de préstamos está ligada también a las expectativas económicas. Mientras no mejore las previsiones económicas es difícil que se incremente mucho la concesión de créditos. La buena noticia es que los bancos tendrán más liquidez disponible para poder prestar.

¿Es más probable que destinen recursos a la compra de deuda pública?

Los bancos se verán tentados. Hay algunos expertos como Juan Ignacio Crespo que no descartan que se destine al menos el 30% de la liquidez obtenida a la compra de deuda pública por los incentivos que supone pedir prestado al 1% para comprar bonos a rentabilidades muy superiores. Una operativa que se denomina carry trade en inglés y que ayuda a mejorar la cuenta de resultados, al tiempo que compensa la caída del negocio típico bancario. Hay algunos expertos, sin embargo, que no esperan compras masivas de deuda pública. "En un mundo en proceso de desapalancamiento dudamos que se utilice de forma significativa para comprar deuda", explican desde RBS.

Aliviará la presión de financiación de los Gobiernos?

Los expertos no descartan nuevos episodios de tensión pero reconocen que los Estados tendrán en la banca un aliado. Las últimas subastas en España se han saldado con gran éxito gracias a la alta demanda, en parte del sector financiero. A la banca le interesa apoyar al Estado y contribuir a la bajada de la prima de riesgo puesto que ello también facilita su financiación en el mercado.

¿Se utilizarán los préstamos para cubrir los vencimientos de 2012?

Sí, se prevé que parte de los préstamos en algunas entidades se destinen a asegurar vencimientos.