Serán los guardianes de la eficiencia económica y del rigor presupuestario

Dos veteranos para el mayor reto económico en 40 años

Dos veteranos para el mayor reto económico en 40 años
Dos veteranos para el mayor reto económico en 40 años

Luis de Guindos y Cristóbal Montoro son dos viejos conocidos en el mundo económico, empresarial y político del país. No es baladí su elección para que sean ambos los que piloten el mayor reto en 40 años de la economía española, que es su estabilización y modernización en un mundo cambiante y exigente, a modo de lo que se hizo en los Pactos de la Moncloa de los años 70. Y cada uno desde su punto de vista, en igualdad de condiciones, sin vicepresidencias económicas por encima.

Luis de Guindos aporta al nuevo Ministerio de Economía y Competitividad su larga experiencia, tanto en sector público como en el privado. Deberá aprovechar sus años pasados en Alcalá, 7, en el departamento que dirigió Rodrigo Rato de 1996 a 2004, y en el que llegó a ocupar la Secretaría de Estado de Economía, para gestionar, esta vez desde la cúpula, el gran cambio de modelo productivo que necesita la economía española, y por la que se le juzgará dentro y fuera del país. No es otro que reducir costes y ganar competitividad dentro y fuera de la zona euro. Ante sí tiene otros gigantes como retos como el atajar el fantasma de la recesión que acecha de nuevo a España mientras desactiva la crisis de la deuda soberana y culmina la reestructuración del sistema financiero. Precisamente el acceso al crédito en un sector afectado por la crisis inmobiliaria es el gran talón de Aquiles de la economía. Su larga experiencia en el sector privado (AB Asesores, Lehman Brothers, PwC y, últimamente en el Instituto de Empresa) le servirá. Su prestigio como economista está fuera de duda. Rajoy le quiere también como cabeza visible en la UE, en donde se está pergeñando una nueva normativa comunitaria para ganar competitividad, siguiendo los dictados de la canciller Angela Merkel.

Por otro lado, si alguien había seguro en las quinielas de ministrables, aparte de Soraya Sáenz de Santamaría, era el nombre de Cristóbal Montoro. Rajoy le ha confiado la llave de las cuentas públicas y del rigor presupuestario en todas las administraciones, algo del que este jienense de 61 años cuenta con gran experiencia, académica y política. Su formación en Ciencias Económicas le llevó por varios centros de enseñanza y análisis en la Universidad de Cantabria, de la que es catedrático de Economía Aplicada, la Universidad Autónoma de Madrid, el CEU, el Instituto de Estudios Económicos y la CEOE.

Pero ha sido clave su experiencia política en las dos legislaturas con Gobiernos de José María Aznar. En la primera, como secretario de Estado de Economía (1996-2000), bregó con el nacimiento del euro y con la reducción de la inflación y del déficit para conseguirlo cuando no todos en la UE apostaban por España. En la segunda legislatura de Aznar, ya como ministro de Hacienda (2000 y 2004), diseñó una amplia reforma fiscal, y elaboró una Ley de Estabilidad Presupuestaria para maniatar el gasto público. Esta última le toca ahora renovar tras la reforma hecha por el socialista Pedro Solbes en el primer Gobierno de Rodríguez Zapatero. Rajoy ha premiado también su última etapa política en la que le apoyó cuando era cuestionado como líder del PP y, más tarde, como portavoz de Economía del Grupo Popular en el Congreso en donde le tocó destrozar la teoría de los brotes verdes en la economía de la vicepresidenta Elena Salgado. Curiosamente, Montoro ya había ocupado ese puesto antes de que Aznar llegara al poder.

Montoro y Guindos, Guindos y Montoro, son dos caras de una misma moneda, la de la veteranía y la fidelidad a Rajoy. Ahora les falta demostrar que no actuarán descoordinados. España ya vivió casos de bicefalia en el equipo económico en épocas pasadas que no deberían repetirse.