En la actualidad se gastan 20 euros de media por cena

La hostelería prevé facturar un 5% menos estas Navidades, en línea con 2010

Los restaurantes y bares españoles prevén recortar un 5% su facturación en estas fiestas navideñas, un retroceso en línea con la caída de ventas registrada en la Navidad de 2010.

El adjunto a la presidencia de la Federación Española de Hostelería y Restauración (FEHR), José Luis Guerra, ha destacado que, si bien los datos interanuales ponen de manifiesto la crisis del sector, la celebración de las fiestas navideñas supone una pequeña reactivación de los negocios en la época de menor consumo del año.

La crisis económica será la principal culpable del nuevo retroceso de este gasto navideño por tercer año consecutivo, que sitúa la reducción del desembolso por comensal en cerca del 30% desde comienzos de la crisis.

En un clima de menor consumo, el cierre de empresas y el recorte de gastos en las que mantienen su actividad sólo se verá compensado por aquellos grupos de trabajadores que se reúnan para cenar a título personal, con cargo a su propia economía ante la supresión de la comida de empresa, lo que también contribuirá al descenso en el desembolso por cubierto.

Si antes de 2008 el gasto medio se situaba en torno a los 30 euros, en la actualidad la cena sale a unos 20 euros por persona, con una reducción sensible en la composición del menú.

De este modo, los pescados y mariscos frescos dejan paso a los congelados, desaparecen los foie y otros productos gourmet y la demanda de vinos y cavas desciende varios peldaños en cuanto a la calidad de los caldos.

Guerra ha apuntado que, en muchos casos, también cambia el concepto de celebración y "basta con un picoteo", e incluso algunas compañías apuestan ahora por un pequeño cátering en el propio lugar de trabajo.

En cualquier caso, el sector hostelero considera muy positivo que se sigan celebrando las fiestas navideñas, tanto por el aspecto económico como por una cuestión de "salud social", ya que, a lo largo de la historia, estas fiestas se han celebrado incluso "en los momentos de mayor angustia", ha recordado Guerra.

Pese a la concentración de días festivos en el mes de diciembre -Navidades y puente de la Constitución-, la facturación de la hostelería en los últimos 31 días del año es inferior a cualquier mes de verano, y su valor para el sector radica en el repunte de consumo generado en un momento de menor alegría en la demanda.

En el caso de los restaurantes con salones para cenas y comidas de Navidad, la recaudación del mes de diciembre pude dar un impulso a la caja de hasta el 50 % respecto al mes de noviembre.

Este año, además, el calendario no se ha aliado con bares y restaurantes y reduce al mínimo posible los días festivos.

"El calendario se ha comido las fiestas, tendríamos más gasto de nuestros clientes si hubiésemos contado con algún día festivo entre semana", ha lamentado Guerra.