Informe del regulador del Reino Unido

La crisis del banco RBS respondió a malas decisiones directivas

Malas decisiones tomadas por la dirección del Royal Bank of Scotland (RBS) y su débil régimen de regulación fueron las principales causas de la crisis que en 2008 provocó que el banco fuese rescatado por el Gobierno británico ese mismo año.

Así lo señaló la Autoridad de Servicios Financieros (FSA, siglas en inglés), el regulador del sector en el Reino Unido, en un informe divulgado hoy sobre la entidad bancaria más castigada por la crisis bancaria.

El 83% del RBS está en manos del contribuyente británico y es la cara más visible de la crisis bancaria británica de 2008, cuando otras instituciones -como el Lloyds y el Northern Rock- debieron recibir apoyo estatal.

Entre los problemas identificados por la FSA figura la actuación de la dirección y también la fusión del RBS con el banco holandés ABN Amro, ya que se llevó a cabo en el año 2007 sin el cuidado y la responsabilidad necesarias dado que el banco no tenía suficiente capital. El acuerdo de fusión, que casi quiebra el banco, estaba valorado en 50.000 millones de libras (unos 58.000 millones de euros).

Entre otros datos, el informe destaca la falta de una estricta supervisión dentro del banco para identificar los posibles problemas.

La FSA añade que el RBS no atendió como debía los riesgos asociados a la adquisición del ABN Amro y destacó mala dirección, encabezada por el entonces consejero delegado, Fred Goodwin.

"Las múltiples y malas decisiones que tomó el RBS sugieren que hubo posiblemente deficiencias" en la dirección del banco, afirma la autoridad, que destaca como otro problema la debilidad del régimen regulatorio que había bajo el anterior Gobierno laborista (en el poder de 1997 a 2010).

El informe divulgado hoy por la FSA incluye la recomendación de que todos los bancos obtengan la aprobación regulatoria para las adquisiciones más importantes y confirma que no tiene intención de tomar medidas contra los antiguos directores del banco.

"El informe describe los errores de cálculo y ejecución de la dirección del RBS que resultó en que el RBS fuera uno de los bancos que fracasó durante la crisis global", señaló hoy en una declaración el presidente de la FSA, Adair Turner. "La dirección y el consejo de administración del RBS fueron los últimos responsables de las consecuencias comerciales por las decisiones que se tomaron", añadió Turner.

Las autoridades británicas se vieron obligadas a inyectar en 2008 unos 45.500 millones de libras (unos 52.780 millones de euros) para rescatar el RBS, uno de los bancos más importantes del país.

La crisis en el Royal Bank of Scotland obligó al banco a suprimir 27.500 puestos de trabajo desde el comienzo de la crisis financiera. El mes pasado, el banco escocés advirtió de que la desaceleración económica global estaba retrasando su recuperación.