Consecuencia de la catástrofe de Fukushima

Areva anuncia pérdidas de más de 1.400 millones

El grupo nuclear francés Areva anunció hoy que cerrará el año con pérdidas de entre 1.400 y 1.600 millones de euros y que ha aprobado un plan estratégico con el que planea ahorrar unos 1.000 millones de euros al año hasta 2015.

Ese resultado negativo de la compañía, el primero desde 2001, responde al reconocimiento de una serie de desfases en sus activos, esencialmente en unas minas de uranio adquiridas en Namibia, la República Centroafricana y Sudáfrica en la primavera de 2007 por 1.800 millones de euros, y a las consecuencias de la catástrofe nuclear de Fukushima.

El consejo de vigilancia del grupo -que suspendió hoy su cotización en la Bolsa de París- aprobó unas dotaciones y provisiones suplementarias por valor de 2.360 millones de euros.

De esa cantidad, 1.400 millones están vinculados a la adquisición en 2007 de la empresa minera UraMin, por la que pagó 1.900 millones de euros.

A la depreciación de UraMin se suma la "evolución a la baja" de los precios futuros sobre el mercado del uranio, tras el accidente de Fukushima del pasado mes de marzo, se añade en un comunicado.

"El grupo ha identificado y aplicará un conjunto de iniciativas dirigidas a reducir los costes operativos, por una cantidad total de ahorro de 1.000 millones de euros anuales, es decir, el 10 por ciento de sus costes operativos", a lo que se sumarán otros 1.200 millones de euros de cesiones, indicó Areva.

La firma dedicada a la energía nuclear, en la que el Estado francés tiene una participación del 83 por ciento, no hizo referencia a la amplia supresión de puestos de trabajo que había publicado la prensa económica francesa.

La empresa cuenta con unos efectivos de unos 46.000 trabajadores, de los que unos 28.000 se encuentran en Francia.

El grupo sí que anunció que reducirá sus inversiones un tercio hasta 2016, para situarlas en 7.700 millones de euros.

El volumen de negocios que el grupo espera registrar al cierre del presente ejercicio superará los 8.900 millones de euros y un excedente bruto de explotación superior a 240 millones de euros, descontando la penalización que la Cámara Internacional de Comercio decidió que Siemens deberá pagar a Areva por la antigua empresa conjunta que tenían.

La dirección del grupo anunció que renuncia a las remuneraciones variables desde su nombramiento, a mediados de 2011.

Según informaron fuentes sindicales tras una reunión con la dirección del grupo, sus responsables confirmaron la supresión de 1.200 empleos en Alemania.

En Francia, declaró a la radio France Info el representante de la CFDT Jean-Pierre Bachmann, la dirección anunció la congelación de salarios y de empleos.