Carta de intenciones para su unión

Rothschild y Barclays fusionarán las embotelladoras de Coca-Cola España

Tras un largo proceso de selección, ya hay fumata blanca. Los departamentos de fusiones y adquisiciones de Barclays y Rothschild trabajarán conjuntamente para organizar, valorar y asesorar a los accionistas de las siete empresas embotelladoras y franquiciadas de Coca-Cola en España. El objetivo es llevar a buen puerto lo que, sin duda, será una de las grandes fusiones del próximo año en España.

Rothschild y Barclays fusionarán las embotelladoras de Coca-Cola España
Rothschild y Barclays fusionarán las embotelladoras de Coca-Cola España

Estas entidades financieras serán las que, con la coordinación de la propia multinacional, asesorarán a las familias accionistas, algunas con apellidos de rancio abolengo industrial español, sobre las fórmulas que se abren ante ellos para conformar una de las sociedades más grandes del mundo dentro del universo de embotelladores de Coca-Cola. Según fuentes conocedoras de las conversaciones -aún en fase embrionaria- mantenidas por el llamado "comité de fusión", por el momento lo que formalmente hay encima de la mesa son siete cartas en las que los accionistas de las embotelladoras muestran su disposición a poner en marcha un proceso que las lleve finalmente a operar como una sola compañía.

De acuerdo con las fuentes, el proceso no podrá culminar hasta mediados de 2012, según el calendario oficioso del que se han dotado los interesados. La demora se explica por la complejidad derivada de establecer siete valoraciones y siete relaciones de canje a la medida de cada embotelladora establecidas sobre una base aceptada por todos del valor de unas acciones respecto a otras. Actualmente se están valorando dos opciones de fusión. En una, se crearía una nueva sociedad sobre la que se volcarían los activos y pasivos de las embotelladoras. A cambio, los propietarios recibirán acciones de la nueva empresas que sería, finalmente, propietaria del 100% de las siete actuales. En otra, se parte también de la creación de un holding al que se aportarían solo las redes comerciales de cada una de los siete franquiciados y estos seguirán controlando sus fábricas.

Valoraciones

COCA-COLA 53,49 -2,62%

Los siete protagonistas son: Cobega (la embotelladora más grande de España), responsable de la franquicia en Cataluña y Baleares cuyos accionistas, principalmente la familia Daurella, también controlan participaciones en algunas de las otras seis; Casbega, segunda del ranking, y responsable de la zona centro; Rendelsur, franquiciada por la multinacional para Andalucía y Extremadura; Begano, franquiciada de Galicia; Norbega, responsable de País Vasco y Navarra, y Asturbega, franquiciada para Asturias.

No obstante, aún no hay decisión alguna sobre cómo conjugarlas. Barclays y Rothschild han decidido empezar por valorar cada una de las siete empresas. Una tarea que se adivina nada pacífica, ya que de ello y del consenso que se logre entre todas las partes se derivará el número de acciones que cada familia propietaria o grupo de accionistas individuales recibirán de la nueva sociedad. Del resultado de esta valoración dependerá el peso futuro que cada una tendrá en la que será la gran embotelladora de Coca-Cola en el sur de Europa.

La multinacional así lo ha entendido de inmediato. Su interés, y su participación en el proceso, tiene un doble origen: a futuro le será más fácil negociar con un interlocutor que con siete y, además, aspira a conformar una gran empresa en España, con garantías de pujar por las licencias de embotellado de otros países europeos si surge la ocasión. Sin embargo, y a pesar de que todo apunta a que será una empresa exitosa, Coca-Cola no se ha visto en la necesidad de exigir para sí una participación minoritaria en la resultante. Otro punto que se ha valorado de forma preliminar ha sido el ahorro de costes y las sinergias que aflorarán sí la fusión culmina con éxito. "En ambos casos, son enormes; solo por ello merece la pena sentarse a hablar de la fusión", dicen las fuentes citadas.

Licencias prorrogadas

Coca-Cola ha optado por no negociar los nuevos acuerdos de licencia de la marca, vencidos ya en 2010, prorrogándolos automáticamente hasta que se sustancie la fusión. Según las mismas fuentes, a los bancos de negocio no se les ha limitado la exploración de fórmulas para solventar la integración. Así, la salida a Bolsa de la firma resultante no está a priori descartada. "Si se entiende que es una manera natural de dar un mecanismo de liquidez a las acciones de todas las partes, no veo por qué no vamos a ser capaces de hacerlo, o al menos proponerlo",

Nacerá un nuevo gigante empresarial

Tomadas una a una y revisando sus balances y cuentas de resultados de 2010 ya son grandes. Son siete empresas que por su naturaleza generan muchísima caja; no en vano son las que venden "la chispa de la vida", y no tienen prácticamente deuda. Así lo atestiguan las cuentas de resultados de algunas de ellas.

Por ejemplo, Cobega mantiene unos recursos propios de 544 millones con reservas de 455 millones. El año pasado facturó 790 millones de euros y arrojó un resultado neto de 58 millones, de ellos los accionistas se llevaron en forma de dividendo un total de 24 millones.

Casbega, la segunda de las hermanas en tamaño, controlada por los empresarios Víctor Urrutia y Jaime Castellano, hace gala a cierre del pasado año de 448 millones de euros de fondos propios. Sus reservas se situaron en 373 millones, según los datos depositados por la propia empresa en el Registro Mercantil. Precisamente para repartir entre sus accionistas estas reservas en forma de dividendo, la sociedad ha convocado una junta general extraordinaria de accionistas el próximo 22 de diciembre. Antes, en la junta ordinaria de junio pasado los accionistas aprobaron repartirse 28 millones de euros en forma de dividendo ordinario, en base a un resultado neto de 62 millones de euros y una facturación de 448 millones. Esta junta extraordinaria de Casbega y en lo que ella se va a aprobar es, a juicio de analistas expertos en fusiones y adquisiciones, una prueba irrefutable de que sus accionistas están plenamente convencidos de la necesidad de crear un nuevo gigante empresarial en España.