Ventajas e inconvenientes de este tipo de producto

Vuelven los fondepósitos: el último producto de la guerra del pasivo

Los depósitos no son la única manera de beneficiarse de la guerra del pasivo desatada entre los bancos. Los fondepósitos, fondos que invierten en depósitos, representan una alternativa a tener en cuenta a la hora de rentabilizar los ahorros. Conviene valorar, sin embargo, las ventajas y los inconvenientes que presenta este tipo de producto.

Vivieron su momento de gloria en 2008, pasaron prácticamente inadvertidos en 2009 y fueron duramente criticados en 2010. En el momento actual, marcado por el auge de los depósitos bancarios, los fondepósitos se alzan como otro de los actores de la guerra del pasivo y como una alternativa a tener en cuenta a la hora de sacar partido a los ahorros.

La definición es sencilla. Los fondepósitos son fondos que invierten en depósitos. La mayor parte de su patrimonio se destina a depósitos bancarios de un plazo inferior a un año y ofrecen una alta diversificación, ya que no pueden tener más del 20% de su cartera en imposiciones a plazo fijo de una sola entidad. El resto del capital, por su parte, suele colocarse en activos de renta fija pública o privada.

Sin embargo, a la hora de elegir entre meter el dinero en un fondepósito o hacerlo directamente en depósitos bancarios conviene tener en cuenta las ventajas e inconvenientes que lleva consigo este tipo de producto.

Dentro de las ventajas, los expertos señalan la fiscalidad como uno de los factores más relevantes. Paula Mercado, directora de análisis de VDOS Stochastics, explica que "la ventaja más importante de los fondepósitos respecto a los depósitos es que, beneficiándose de los mismos niveles de seguridad y rentabilidad, mantienen la cero fiscalidad por traspasos entre fondos. Es importante porque, si el mercado cambia y el partícipe desea canalizar su inversión hacia renta fija o renta variable, al finalizar la estrategia del fondepósito, no le supone coste fiscal alguno". Y está en lo cierto. En cada depósito que se contrata la retención que aplica Hacienda sobre los intereses es del 19%, mientras que las plusvalías de los fondepósitos no pasan por la Agencia Tributaria hasta que no se liquida completamente la inversión.

Las bajas comisiones de gestión, el mayor grado de diversificación y la liquidez son otros puntos fuertes de los fondepósitos frente a las imposiciones a plazo fijo de la banca. Además, la experta añade que "para las entidades de crédito, los fondepósitos pueden ayudar a mejorar su balances, cuando invierten en depósitos de su propia entidad".

Pero no todo son ventajas. Normalmente los depósitos suelen ofrecer rentabilidades más atractivas que los fondepósitos. Por ejemplo, el Depósito Bienvenida de Oficinadirecta remunera un 4% TAE a un año y el Depósito IN de La Caixa da un 3% TAE al mismo plazo, mientras que, según datos de VDOS Stochastics, tan solo cinco fondepósitos remuneran por encima del 2% este año. Dentro de este grupo, Espirito Santo Fondepósito II es el que más rentabilidad ofrece, con un interés del 2,87%. En la parte baja de la tabla, algunos productos de este tipo, como Gescooperativo Fondepósito o DWS Fondepósito Plus rentan un 1,19% y un 1,36% respectivamente.

Como ingrediente añadido, este tipo de producto cuenta con otro inconveniente. Los fondepósitos, al contrario que las imposiciones a plazo fijo de la banca, no tienen el respaldo del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD).