Según datos de la patronal Aniacam

Las ventas de vehículos comerciales sufren en noviembre la segunda mayor caída en 12 meses

La matriculación de vehículos comerciales registró un descenso del 17,8% durante el pasado mes de noviembre en comparación con el mismo mes de 2010, lo que supone el segundo mayor descenso desde la finalización del plan 2000 E, hace año y medio. Según datos de la patronal de importadores de vehículos (Aniacam) el descenso de noviembre es el segundo mayor de los últimos 17 meses, tras el registrado en abril, cuando la caída alcanzó el 19,3%. En este último año y medio solo ha habido tres meses en los que el número de matriculaciones aumentó en comparación con el año anterior: noviembre de 2010 y agosto y septiembre de 2011.

Por segmentos, solo los pick-up registraron un crecimiento durante el mes pasado, con un incremento del 27,4% hasta los 460 vehículos registrados. Por el contrario, los vehículos comerciales ligeros derivados de los turismos, que representan el 55,3% del total de matriculaciones del sector con 4.472 vehículos registrados, cayeron un 24%.

Asimismo, los furgones de más de 3,5 toneladas sufrieron un descenso del 15,3% (1.203 matriculaciones), mientras que los que pesan menos de esa cifra cayeron un 8,2% (1.937 matriculaciones). Por último, en noviembre se matricularon 16 micro van, frente a las 67 unidades registradas en el mismo mes de 2010.

Por su parte, en el acumulado del año los derivados de turismos caen un 15,3%, los furgones de 3,5 toneladas descienden un 6,1% y los que tienen un peso inferior, un 0,9%. Además, entre enero y noviembre crecen un 23,5% las matriculaciones de pick-up y caen un 16% las de micro van.

Aniacam considera que la matriculación de vehículos comerciales cerrará el presente año con una caída desconocida en los últimos 25 años. El volumen de ventas representa menos de la mitad de 1999 y un 38,5% de 2006, cuando se marcó el récord en el sector del automóvil en España. Aniacam resalta que los datos de noviembre ponen de manifiesto la delicada situación por la que atraviesan las pymes y los autónomos, clientes de este tipo de vehículos.