Del grupo Nueva Rumasa

Clesa está abocada a la liquidación con un déficit millonario

Clesa, sociedad del grupo Nueva Rumasa, presenta un déficit patrimonial de 681,02 millones de euros y está abocada a la liquidación, dada la imposibilidad de llegar a un acuerdo con sus acreedores ordinarios, según el informe de la administración concursal.

El documento cita entre las causas fundamentales de su insolvencia la adquisición de las acciones de Grupo Parmalat -216,13 millones que asumió la compañía y no los accionistas-, la compra de activos del grupo Nueva Rumasa a precios superiores a los de mercado, la aportación de la rama de actividad a Cacaolat y el afianzamiento de operaciones financieras y mercantiles.

El informe refleja que la actividad de venta y elaboración de productos lácteos de Clesa ha generado pérdidas significativas y continuadas desde el comienzo de las operaciones, y detalla que su resultado negativo de explotación ha sido "sistemáticamente encubierto mediante apuntes contables no justificados".

La administración concursal ha matizado que, sin embargo, las pérdidas derivadas de la actividad principal de la empresa láctea "no justifican en absoluto el déficit patrimonial actual".

El informe explica que Clesa se encontraba en situación de insolvencia desde mucho antes de que hubiera comunicado al Juzgado la existencia de negociaciones con los acreedores para tratar de conseguir una reestructuración financiera o un convenio anticipado (15 de febrero de 2011), unas negociaciones de las que aseguran no existe rastro.

Cobrar, una utopía

Los administradores de Clesa nombrados por el juez advierten que la actual crisis económica y en particular la que atraviesa el sector lácteo pudiera aumentar la situación de desbalance patrimonial convirtiendo en "utópicas las legítimas expectativas de cobro" de los acreedores.