Enfrentamiento entre dos grandes

Dos gestiones por el poder del fútbol

Real Madrid y Barcelona protagonizan este fin de semana un partido que pasó de ser el clásico del fútbol español a enfrentar a los dos clubes más poderosos del mundo.

Dos gestiones por el poder del fútbol
Dos gestiones por el poder del fútbol

El sábado por la noche el balón rodará en el césped del Santiago Bernabéu de Madrid, escenario del séptimo y último duelo entre el Real Madrid y Fútbol Club Barcelona en 2011. Una batería de enfrentamientos que no ha mermado el interés por el partido entre los dos equipos más importantes del fútbol español. Por contra, el clásico se ha convertido en todo un acontecimiento global. Ambos son en estos momentos los clubes de fútbol más poderosos del mundo, tanto en el césped como en los despachos. Una cosa lleva a la otra, pues son los que más ingresos generan, permitiéndoles invertir por encima de sus competidores en reforzar sus plantillas y ser favoritos en todas las competiciones en las que participan.

Madrid y Barcelona concentran por encima del 50% de los ingresos que genera la Liga española de fútbol. El club blanco rozó los 480 millones de euros de ingresos de explotación en la temporada pasada, 40 más que en la anterior. En el caso culé, la cifra superó los 450 millones, desbordando los 398 de la campaña 2010/2011. La capacidad de generar dinero del conjunto presidido por Sandro Rosell se acerca cada vez más a la del Real Madrid, líder indiscutible en este apartado desde hace varios años.

En ambos casos, los ingresos televisivos son los que marcan la diferencia sobre sus competidores. Sendos contratos audiovisuales les reportan más de 140 millones al año, a lo que se añaden los derechos televisivos cobrados de la UEFA por su papel en la Liga de Campeones. Los madridistas ingresaran 156 millones por 163 millones de los azulgrana, casi cuadriplicando lo que percibieron los dos clubes españoles que les siguen en este apartado, Valencia y Atlético de Madrid. Pero su superioridad económica no solo se limita a España.

Sus ingresos televisivos doblan los del campeón de la, según muchos, mejor liga del continente: la inglesa. El Manchester United recibió unos 90 millones, algo más de la mitad, pese a que su liga genera 1.100 millones frente a los 650 de la española. En Inglaterra, un club que pierde la categoría ingresa más que Valencia o Atlético de Madrid.

Resultados dispares

Sin embargo, el alto volumen de ingresos de ambos no luce de igual forma en el resultado neto del último ejercicio. Mientras que el Real Madrid lo cerró con una ganancia de 31,5 millones de euros, el Barcelona lo hizo con pérdidas superiores a los nueve millones.

Pese a que presupuestaron un desfase de 21,3 millones, la directiva no se mostró satisfecha. Javier Faus, su vicepresidente económico, asegura que "el club está en el límite del margen de seguridad". Su lastre principal fueron decisiones como el traspaso de jugadores sin amortizar y por debajo del precio de adquisición. El ejemplo más notable es el del jugador sueco Zlatan Ibrahimovic, adquirido en 2010 por 69,8 millones de euros, según cifra de su memoria anual, y vendido al Milán por 25 millones un año después. Los traspasos, en verano de 2010, de jugadores como Chygrynskiy, Martín Cáceres y el propio Ibrahimovic generaron unas pérdidas de 44,1 millones de euros. Según el club, sin este lastre el ejercicio se hubiera cerrado con 33 millones de beneficios antes de impuestos.

Otro peso es el de la masa salarial, que en el caso del club catalán es de 240 millones, mientras que en el caso madridista se sitúa en 216. Los bonus pagados a jugadores por los títulos conseguidos, y el amplio número de trabajadores en nómina lo explican.

Estos desequilibrios se dejan notar en el balance del Barcelona, con 69 millones de euros de déficit patrimonial. Para el especialista en economía futbolística, José María Gay de Liébana, al club le urge pone un marcha un "severo" plan de viabilidad económica centrado en el corto plazo, ya que el pasivo exigible a menos de un año crece hasta 410 millones de euros, mientras que el activo circulante no supera los 183 millones, lo que provoca un fondo de maniobra negativo de 227 millones. Su deuda total asciende a 578 millones, mientras que la del Real Madrid se sitúa en 590, con un pasivo a corto de 344.

La directiva que lidera Sandro Rosell achaca la situación económica del club al anterior equipo gestor, encabezado por Joan Laporta. Pero, en su segunda campaña al frente de la entidad el desfase patrimonial aumentó en diez millones. æpermil;sta parece que será la temporada de la normalización de su cuenta de resultados, toda vez que ha presupuestado un superávit de 20 millones de euros. A ello ayudará el patrocinio en las camisetas de Qatar Foundation, gracias al cual el club recibirá 26 millones anuales hasta junio de 2016. Este será el primer año completo en contabilice en sus cuentas, ya que en la anterior temporada, la aportación catarí reportó 15 millones por seis meses.

Adquisición frente a cantera

El modelo madridista, centrado en la adquisición de jugadores de primera línea frente a una política de cantera más asentada en su rival - que también gasta dinero en incorporaciones-, puede ser de momento compensada por su capacidad para ingresar. La fuerza de su marca es su principal aval, a lo que se añade una mejora en su rendimiento deportivo que también repercute en su salud económica. De hecho, este ritmo solo será sostenible con éxitos deportivos continuados.

El volumen de endeudamiento de estos dos clubes, sin embargo, no les hace sufrir las apreturas económicas por las que atraviesan los clubes de fútbol españoles. Además de por sus incomparables ingresos y su patrimonio, juega a su favor ser dos de los cuatro clubes profesionales de nuestro país, junto a Athletic y Osasuna, que no pasaron a ser sociedades anónimas deportivas tras la Ley del Deporte de 1990.

Por tanto, la responsabilidad de las deudas que genere el club no son atribuibles a unos dueños concretos. Al estar dirigidos por gestores votados por los socios en elecciones, en los plazos que estén estipulados en cada caso, los dirigentes tienen más margen de maniobra para acometer sus inversiones, toda vez que en unos años no será responsabilidad suya afrontar posibles impagos. De momento, a día de hoy, lo que hay son dos equipos que luchan por ser los mejores con el balón y los números.

También rivalizarán por tener el estadio más moderno y funcional

Renovarse o morir, dice la expresión popular. Eso habrán pensado los rectores de Real Madrid y Barcelona, en el afán de buscar más ingresos en aquellos apartados, pocos, que aún quedan por potenciar. El estadio es uno de ellos. Grandes construcciones que, normalmente, son utilizadas apenas una vez a la semana, y eso cuando hay competición europea en juego. Hacer de los estadios algo productivo no solo en los días de partido es un aspecto por lo que apostarán ambos equipos. Y si es para atraer a aficionados de un nivel adquisitivo notable, mejor que mejor. Por ello, el Bernabéu incorporará una zona de ocio de 12.250 metros cuadrados de edificabilidad en la fachada del paseo de la Castellana, con hotel y tiendas de lujo. El Barça planea una ampliación del Camp Nou para introducir restaurantes, nuevos palcos privados y butacas vip.

No vale solo con ser el mejor jugando al fútbol.

Las cifras

44,1 millones de euros de pérdidas reales en un año le supuso al Barcelona el traspaso de tres de sus jugadores por precios muy inferiores a los que los adquirió.

92,7 millones le costó al Madrid la amortización de jugadores por 56 al Barcelona, debido a la mayor tendencia del club blanco a reforzar su plantilla con fichajes, mientras que en su rival predominan los casos de jugadores de la cantera