Cierre de las Bolsas europeas

Europa vuelve a caer

Las esperanzas sobre el acuerdo de mañana se han debilitado, con un grave empeoramiento de toda la deuda periférica, tras ver los operadores falta de claridad en el BCE y poca disposición a llegar a acuerdos con el FMI y, mucho menos, a llevar a cabo grandes compras de deuda problemática, que se suponía era la contrapartida a medidas de austeridad muy severas.

Todo queda visto para sentencia mañana, con muchas dudas sobre si los políticos tienen alguna idea clara de lo que se va a tratar. Ojalá que así sea.

Lo que parecía preparar las alzas, es decir, primero un buen dato de paro semanal en EE UU -mucho mejor de lo esperado- y luego la bajada de tipos del BCE, se ha convertido en todo lo contrario.

El BCE ha bajado tipos en 25 puntos básicos, que era lo esperado, pero Draghi ha dicho que no se ha valorado siquiera la posibilidad de bajar 50 puntos básicos, y tampoco se ha tomado la decisión por unanimidad. El mercado ha valorado negativamente, que en vísperas de la decisiva cumbre europea de mañana, ni en el BCE se pongan de acuerdo en algo tan indiscutible como esta bajada de tipos con la lluvia de fuego que cae sobre Europa.

Además, el BCE ha tomado nuevas medidas para facilitar la liquidez bancaria, inicialmente bien aceptadas, hasta que Draghi poco a poco ha ido esbozando algo que no ha gustado nada a los operadores.

En primer lugar que todo esto de que el FMI fuera el que enviara las ayudas tras prestarle el dinero el BCE, lo veía muy complicado jurídicamente. Poco menos que lo ha descartado y esta era una de las grandes bazas del mercado.

Por otro lado ha dejado muy claro, que se equivocan quienes esperan que el BCE empiece a comprar de forma masivamente bonos. Las alusiones han sido muy numerosas. Que si iban a seguir la tradición del Bundesbank, que si las compras son limitadas, que si no se esterilizan no habrá compras...que si su mandato no es ese, y que ellos no tienen la culpa de tener ese mandato (y es cierto el mandato del BCE es surrealista pero Merkel no quiere cambiarlo).

En suma que el mercado ha empezado a preguntarse que va a pasar mañana. Porque se tomarán muchas medidas de austeridad, pero sin un cortafuegos que calme las cosas, y que impida que las rentabilidades de los países acosados sigan subiendo vamos camino del desastre. Si esto no se controla, la austeridad terminará por convertirse en una depresión como está pasando en Grecia.

Más o menos nadie entiende nada, nadie sabe que van a hacer los políticos, y lo malo es que quien menos parece saber que tienen que hacer son precisamente ellos... los políticos...

Es muy bonito y bucólico, decir que esto se arregla apretándose el cinturón como dice Merkel, y está claro que es necesario, medidas duras de ajuste son imprescindibles, pero por mucho que se apriete el cinturón... muchos con tipos cerca del 7%...

Si los eurobonos todos dicen no y el BCE, el FMI o quien sea, no va a echar una mano..., ya da exactamente igual si el Titanic se hundió por culpa del vigía que no vio el Iceberg o de que el segundo oficial estaba de juerga jugando al póker, da igual, el caso es que la vía de agua es enorme y el Titanic se hunde. Espero que mañana los pasajeros de primera clase, al verse los pies mojados hagan algo. No hay más bazas. Esperemos que no terminemos como siempre. En este gráfico de Reuters ven lo que pasó en otras cumbres decisivas...

http://graphics.thomsonreuters.com/11/10/EZ_meetings.html

En suma muchos nervios, mucha incertidumbre, y desde el punto de vista técnico, el futuro del mini S&P 500 que se ha detenido por enésima vez ante la resistencia de la media de 200, que no consigue pasar.