Nueva regulación bancaria

Basilea III amenaza con debilitar la demanda de deuda pública

El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, que regula a un total de 27 países, estudia permitir a las entidades financieras usar, además de deuda pública, otro tipo de activos como colaterales (garantías) a la hora de solicitar financiación a corto plazo. Entre ellos se apunta a las acciones y la deuda corporativa, según han señalado a Bloomberg fuentes próximas a las negociaciones.

La nueva regulación bancaria, que no entrará completamente en vigor hasta 2019, elevará las exigencias de capital pero también definirá nuevos requisitos en cuanto a la liquidez, como fórmula de prevenir de cara al futuro nuevas dificultades de financiación que vuelvan a bloquear la concesión de crédito. Sin embargo, el hecho de que Basilea III vaya a permitir la presentación de activos distintos a la deuda pública como colateral a la hora de obtener financiación puede suponer una amenaza para la demanda de bonos soberanos, en un momento especialmente delicado en la zona euro. Matthew Czepliewicz, analista bancario de Collins Stewart Hawkpoint en Londres, señala que "uno de los pilares centrales del marco de Basilea III es la noción de una clase de activo libre de riesgo". "Ese pilar central se está desintegrando, por lo que queda bastante claro que Basilea va a tener que revisarse", añade.

El sector financiero europeo ya ha reclamado recientemente al BCE una ampliación en el tipo de activos que acepta como colateral a cambio de financiación, y que ahora podría quedar reflejada en la regulación de Basilea III. La grave desconfianza hacia la banca ha cerrado el mercado de capitales y anegado el interbancario, con lo que el BCE se ha convertido en el principal recurso de financiación de la banca, mientras el crédito sigue sin fluir en la zona euro.

Liquidez del BCE

La banca seguirá con expectación la reunión de mañana del BCE, de la que se espera una bajada de tipos y además un aumento en el plazo de las subastas de liquidez al sector financiero europeo. Hasta ahora se celebran a un plazo máximo de un año.