Un informe independiente desliga a la mafia de la firma

La japonesa Olympus era "corrupta desde su núcleo"

El estudio de un comité independiente asegura que la cúpula de Olympus estaba "contaminada de corrupción desde su núcleo" y contabiliza en 135.000 millones de yenes (1.296 millones de euros) las pérdidas por inversiones desde los noventa.

La japonesa Olympus era "corrupta desde su núcleo"
La japonesa Olympus era "corrupta desde su núcleo"

Ayer se publicó en Japón uno de los documentos de los que depende el futuro de la maltrecha Olympus, a la que la Bolsa de Tokio amenaza con eliminar de su cotización. La investigación, llevada a cabo por un comité independiente, integrado por seis abogados y contables, intenta clarificar el grado de corrupción al que ha llegado la empresa casi centenaria de cámaras fotográficas y endoscopios.

Este panel independiente sitúa en 135.000 millones de yenes (1.296 millones de euros) las pérdidas de Olympus desde los noventa. La ausencia de vínculos entre estos movimientos y la yakuza, la mafia japonesa, es la única noticia positiva que arroja el informe. La sombra del crimen organizado ha estado detrás del escándalo desde que estalló el pasado 14 de octubre y aún hoy las policías japonesa, estadounidense y británica siguen indagando en las cuentas para dilucidar si parte de ese dinero pasó por las manos del crimen organizado.

Los principales responsables del desfalco serían, según este documento, el ex vicepresidente ejecutivo Hisashi Mori y el exauditor Hideo Yamada, aunque también habrían estado al corriente de las operaciones los ya expresidentes Toshiro Shimoyama, Masatoshi Kishimoto y Tsuyoshi Kikukawa, y uno de los directores de contabilidad. "Olympus estaba contaminada de corrupción desde su núcleo", dice el informe. También asegura que la gestión corporativa adolece de lagunas porque "las diferentes auditorías no detectaron el encubrimiento".

Michael Woodford, el ex consejero delegado que fue destituido de Olympus el pasado 14 de octubre por destapar el escándalo, aseguró ayer que el informe "no dice nada nuevo ni tampoco arroja nueva luz a lo que aún no sabemos". El inglés, de 51 años, está ahora en Londres pero volverá "pronto" a Japón para reunirse con accionistas e inversores. Quiere convencerles de que la vía más rápida para salvar a Olympus y a sus 40.000 empleados de la crisis es formar un nuevo equipo de directivos con él a la cabeza.

Sin apoyar a Woodford directamente, el documento beneficia la candidatura del inglés porque en sus recomendaciones repite algunas de las consignas que Woodford considera imprescindibles para que Olympus resurja de sus cenizas. Por ejemplo, las medidas presentadas para prevenir que la corrupción vuelva a suceder incluyen una renovación de la directiva. "Esta visión de un cambio de dirección coincide con una idea que yo considero indispensable. Espero que las conclusiones publicadas hoy por el panel independiente ayuden a catalizar un cambio positivo para Olympus. Mi mayor preocupación ahora es la supervivencia de la compañía y el bienestar de sus familias, de los accionistas y la satisfacción de sus clientes", dijo ayer.

Otra de las grandes líneas de pensamiento de Woodford que se ha visto reforzada con el informe es "la necesidad de acabar con la cultura de la deferencia" en las empresas japonesas, que impide la crítica a los puestos más altos. "Los auditores deben de ser conscientes de su responsabilidad hacia las empresas y hacia la sociedad y dejar de ser excesivamente deferenciales con la cúpula directiva a la hora de denunciar cuestiones serias en las juntas directivas", reza el informe.

Las cifras

1.296 millones son las pérdidas por inversiones que arrastra Olympus.

40.000 empleados tiene en plantilla la empresa en todo el mundo.

Mantenerse en Bolsa depende de las cuentas

Tras hacerse público el informe la autoridad bursátil tokiota emitió un comunicado en que explica que las conclusiones del informe empeoran las perspectivas de Olympus de permanecer en Bolsa. Por lo que Olympus se juega su permanencia en el mercado de valores de Tokio con la publicación de sus cuentas. La Bolsa le ha dado como fecha límite el próximo 14 de diciembre. Si ese día no presenta una revisión de sus cuentas del segundo trimestre de este año fiscal, teniendo en cuenta las últimas revelaciones, Olympus será eliminada de la Bolsa. La gran preocupación es que las pérdidas hechas públicas en el último mes, que tendrán que verse reflejadas en la publicación de las cuentas, tengan tal impacto negativo en las finanzas de la empresa que ni la publicación de unas cuentas transparentes sea suficiente para evitar una salida de la Bolsa.

"Basándose en la publicación, la Bolsa de Tokio ha determinado que hay razones sustanciales para considerar que la corrección de las cuentas de la empresa tendrá un impacto significativo. Por lo cual, dependiendo del resultado, el impacto podría acercar aún más a la empresa a los criterios por los que se elimina a una empresa", dice la nota de prensa de la Bolsa de Tokio.