El sistema pierde otros 111.782 cotizantes en noviembre

El desplome del empleo se lleva por delante el superávit de la Seguridad Social

El Gobierno se había resistido a admitir que la Seguridad Social podía entrar en números rojos este año. Pero el viernes no pudo más; la pérdida de otros 111.782 cotizantes en noviembre hizo que el Ministerio de Trabajo admitiera la posibilidad de que el sistema termine 2011 con un déficit de "cientos de millones", que se abonarán con excedentes de años anteriores.

Recientemente, un responsable de la Seguridad Social comentaba en privado que "mientras que el número de cotizantes no perdiera el suelo de los 17,3 millones, no habría problemas". El viernes se supo que en noviembre el empleo volvió a desplomarse por cuarto mes consecutivo y la Seguridad Social perdió otros 111.782 cotizantes, con lo que la cifra absoluta de afiliados quedó en 17,2 millones. Esto se traduce en los citados "problemas" financieros de la Seguridad Social.

El secretario de Estado de este organismo, Octavio Granado, tuvo el viernes una amarga despedida del cargo, después de que bajo su responsabilidad la Seguridad Social viviera también sus mejores y más saneados momentos, antes de la crisis. Así, Granado admitió, por primera vez, que hay "ciertas incertidumbres" sobre si los ingresos del sistema alcanzarán el mínimo presupuestado para cubrir los gastos.

En cualquier caso el máximo responsable de la Seguridad Social en funciones precisó que cualquier eventual déficit -la previsión del Gobierno era lograr un superávit del 0,4% este año- no superaría los "cientos de millones". Esto supone que podría ser compensado con los ingresos aplazados de años anteriores que se liquidarían en este ejercicio.

Aunque la ley dispone que los excedentes presupuestarios de la Seguridad Social deben destinarse al Fondo de Reserva de las pensiones, en esta ocasión podrían ir a enjugar estas décimas de un posible déficit.

No obstante, Granado confió en que dado que los gastos no están creciendo más de lo previsto y que la Seguridad Social cuenta con ciertos márgenes de ingresos, finalmente se consiga evitar los números rojos. Entre estos márgenes están, además, de los citados excedentes de los dos ejercicios pasados que no se han materializado en el Fondo de Reserva, la Seguridad social cuenta con 6.500 millones de euros que le adeudan las empresas y administraciones, de los que 1.800 millones son aplazamientos de cuotas. El resto son impagos. Además, la posibilidad de que los becarios coticen desde principios de noviembre, ha supuesto un pequeño balón de oxígeno de 41.135 cotizantes que, no obstante, cotizan por la base mínima.

Pero el rotundo deterioro del empleo en noviembre hace pensar al Gobierno que estos ingresos adicionales podrían no ser suficientes para evitar el déficit. Así, la Seguridad Social ha vuelto a ritmos de destrucción de afiliados del 2% desconocidos desde abril de 2010, en vísperas del primer gran ajuste fiscal del Gobierno de Rodríguez Zapatero en mayo de ese año.

Consecuentemente la repercusión en las cifras del paro registrado ha sido igualmente nefasta, con 59.536 parados más que el mes anterior, otorgando un nuevo y triste récord al número total de desempleados inscritos: 4.413.841.

Con todo, la mano derecha del futuro presidente del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, aseguró el viernes que estas "pésimas" cifras supondrán "un acicate" para que el nuevo Ejecutivo acometa una "imprescindible" reforma laboral; e inicie otras "al servicio de la creación de empleo", entre las que citó la reforma de la Administración para evitar duplicidades, o la culminación de la reestructuración del sistema financiero, para que circule el crédito y apoyar a los emprendedores.

La cifra

6.500 millones es lo que deben las empresas y Administraciones a la Seguridad Social. De ellos, 1.800 son aplazamientos y el resto, impagos.

Otros detalles

El ajuste sin frenos en la construcción

Más de la mitad de los empleos destruidos en esta crisis corresponde al sector de la construcción y lejos de terminar, el ajuste en este sector se mantiene muy vivo. En noviembre fue, después de la hostelería (con 72.563 cotizantes menos), la rama de actividad de que destruyó más puestos de trabajo (-21.793). A pesar de los ajustes públicos, la educación fue de los pocos sectores que generó empleo (23.794).

Una crisis mucho peor que en el 93

Un dato que ilustra la gravedad de del momento actual es que desde que se inició la crisis a mediados de 2008, la media de aumento del número de desempleados en noviembre es de 75.513. Esta cifra es más del doble que el promedio de 37.233 nuevos parados, que se registraban en los meses de noviembre durante la anterior gran crisis de la economía española entre 1992 y 1994.

Más parados sin cobertura

A medida que pasan los meses aumenta el colectivo de parados que agotan su prestación. Hasta octubre, siete de cada diez parados cobraban una prestación o subsidio por desempleo, pero según los últimos datos el número de beneficiarios de estas ayudas ha caído un 4%, con lo que la tasa de parados cubiertos económicamente ha descendido al 67% y esta caída se intensificará en próximos meses.

Reforma sin éxito

Los contratos indefinidos han intensificado su caída en noviembre, con un descenso del 22% respecto al mismo mes de este año, y las conversiones de temporales a fijos cayeron un 23%. Esto evidencia el fracaso de la última reforma laboral, que intentó una vez más fomentar el empleo indefinido.