Estrategia

Woodford abandona el consejo de Olympus con la intención de regresar

Woodford abandona el consejo de Olympus con la intención de regresar
Woodford abandona el consejo de Olympus con la intención de regresar

Michael Woodford dimitió en la madrugada de ayer jueves de su puesto en la junta directiva de Olympus. Tras 30 años de servicio a la casi centenaria empresa de cámaras fotográficas y endoscopios, Woodford está hoy fuera de la compañía, pero quizá sea por poco tiempo. En realidad parece estar más cerca que nunca de llegar a dirigirla en las condiciones que comenzó a imaginar después de ser destituido hace siete semanas como consejero delegado, tras cuestionar unas transacciones que se demostró que encubrían pérdidas masivas que se remontan a hace varias décadas.

Esta renuncia es el primer gran paso en su campaña para tomar el control y convertirse en el nuevo líder de la junta directiva y de Olympus. "Dimitir me da la libertad para hablar con todas las partes interesadas y estoy dirigiendo todos mis esfuerzos en concebir un nuevo equipo directivo. Ya he tenido contacto con un número de personas", aseguró ayer Woodford en una conversación telefónica con CincoDías desde Nueva York, donde se desplazó el jueves para declarar ante el FBI, que investiga las cuentas de Olympus.

Desde que hizo pública su dimisión, no han cesado sus contactos tanto con los accionistas que ya están en la compañía como con otros que tienen interés en invertir en Olympus, si logra rehacer su reputación. "Estoy hablando, entre otros, con uno de los más grandes fondos de inversión, esto es algo que hubiera sido incorrecto hacer estando dentro de la empresa".

El inglés podrá presentar formalmente su proyecto de reconstrucción de la marca si los accionistas convocan un consejo extraordinario para votar por el modelo de compañía que mejor les parezca. La alternativa es que el actual presidente Shuichi Takayama, sea quien lidere el cambio. En la carta de su renuncia, a la que CincoDías ha tenido acceso, Woodford aseguró que Takayama "no tiene credibilidad". Su liderazgo tendría "el previsible resultado de que la misma junta que provocó el escándalo decida o, como poco, influencie en el nombramiento de los nuevos miembros del consejo".

Woodford quiso aclarar ayer que si él lidera la compañía no supondrá una occidentalización de Olympus. "Quiero que siga siendo una compañía japonesa, y apoyar a la Olympus existente con nuevos accionistas". Por eso su prioridad ahora es que no deje de cotizar. Olympus tiene hasta el 14 de diciembre como fecha límite para presentar un informe con sus cuentas para evitar ser eliminada del índice Nikkei. Después de que la japonesa reconociera haber maquillado sus cuentas para encubrir pérdidas, las acciones se derrumbaron en la Bolsa de Tokio, donde perdió hasta un 70% de su valor.