Costará 11.649 millones, según sus cálculos

Santander avisa que las medidas para la banca en Reino Unido pueden afectar a sus inversiones

El Gobierno conservador de Reino Unido ha ideado una batería de medidas de control para la banca con el objeto de proteger a los consumidores. Este plan, ha asegurado la presidente de Santander UK, Ana Patricia Botín, costará 10.000 millones de libras (11.649 millones de euros) y podría limitar las inversiones de la entidad en el país o, incluso, provocar que retrocedan sus posiciones, aseguró en una carta a la autoridad bancaria británica.

Las medidas que estudia el Ejecutivo pasan por crear unas vallas protectoras alrededor de las divisiones con un perfil de negocio más arriesgado, como pueda ser la banca de inversión o tener que dotar más provisiones para tener un mayor colchón de capital. El programa que planea el Gobierno costará más de lo previsto por sus creadores, según la entidad financiera.

Ana Patricia Botín, la presidente de Santander UK, ha comunicado al comité bancario de la Cámara de los Lores que estas medidas van a resultar tan gravosas que el grupo tendrá que replantearse sus inversiones en el país, según informa Bloomberg. O, incluso, tener que reducir el tamañao de su división británica.