IPIC es accionista de ambas compañías

Cepsa negocia una alianza con Glencore

Cepsa está negociando una alianza con Glencore en la que el grupo británico podría hacerse con una participación en la petrolera, controlada en la actualidad al 100% por el fondo de Abu Dhabi IPIC, según fuentes de operadores, industriales y bancarias.

Por su parte, fuentes tanto de Glencore como de Cepsa consultadas por Europa Press declinaron realizar comentarios acerca de esta alianza entre el segundo mayor operador petrolífero español y el gestor británico de materias primas.

Las negociaciones versan en la actualidad acerca de una alianza en operaciones petrolíferas como paso previo para la transformación del grupo británico en un actor verticalmente integrado del sector.

La alianza permitiría a IPIC extraer sinergias de dos de sus inversiones más recientes. El fondo árabe, que tenía un 47% de Cepsa, se hizo en agosto con en 100% en una operación que valoraba la petrolera en 7.500 millones de euros. A comienzos de año se convirtió también en uno de los accionistas de referencia de Glencore.

Por el momento, las partes no barajan la posibilidad de fusionar ambas compañías, de las que Glencore es la de mayor valor, con cerca de 41.000 millones de dólares (30.800 millones de euros).

El grupo británico tiene como estrategia el control de la cadena de las materias primas, desde las minas y los pozos petrolíferos hasta el mercado. Cepsa dispone de tres refinerías en España y de una amplia red de comercialización, aunque en los últimos años ha elevado su inversión en upstream (exploración y producción).

Entre las opciones del acuerdo figuran que Glencore se haga con parte de Cepsa, que IPIC eleve su participación en Glencore y que Glencore se convierta en el principal suministrador de crudo de Cepsa.

Desinversión

Antes del lanzamiento de la opa de IPIC sobre Cepsa, el por entonces consejero delegado de la petrolera, Dominique de Riberolles, aseguró que la intención del fondo árabe no era la de tener el 100% "de manera definitiva", sino "desarrollar" la petrolera española.

"Una vez haya adquirido el tamaño deseado, la compañía puede volver a poner en el mercado por un 30% ó 40%", afirmó, antes de concretar que esta desinversión podría producirse en "tres o cuatro años".