Despide a su consejero delegado y recortará plantilla y rutas

American Airlines suspende pagos para reinventarse con menos costes

La presión de los costes laborales, la inestabilidad del entorno económico y sectorial y la volatilidad de los precios del combustible han obligado a AMR, matriz de American Airlines, a enfrentar una reestructuración de sus costes y su deuda que supondrá despidos. La empresa se declaró ayer en suspensión de pagos y perdió más de un 80% de su valor en Bolsa.

Es un paso difícil pero es el camino correcto y el necesario justo ahora para lograr una aerolínea más eficiente, más competitiva y más fuerte financieramente". En su primer día como consejero delegado, Thomas W. Horton anunció ayer que el grupo AMR, que agrupa las aerolíneas American Airlines (AA) y American Eagle, se acoge de manera voluntaria al capítulo 11 de la ley estadounidense de bancarrotas. Esta decisión equivale en España a la suspensión de pagos.

La compañía aseguró en un comunicado que esta decisión se produce "con la intención de conseguir una estructura de costes y deuda más competitiva y asegurar de este modo la viabilidad a largo plazo de la compañía".

El grupo estadounidense subrayó que durante este "proceso de reorganización", las dos aerolíneas continuarán operando con "completa normalidad mientras reorganizan sus estructuras", tal y como prevé la norma estadounidense. Sin embargo, Horton reconoció que "los despidos y la reducción de rutas aéreas están en el horizonte de AMR".

Dimisión y nombramiento

Coincidiendo con la suspensión, el Comité Ejecutivo de AMR Corporation comunicó ayer el nombramiento de Thomas W. Horton nuevo presidente y consejero delegado de AMR y de AA. Horton sustituye así en sendos cargos a Gerard Arpey, que presentó el martes su dimisión a la compañía.

La Bolsa de Nueva York penalizó a la empresa hundiendo las acciones más de un 80% hasta el punto de que el regulador del mercado se planteó, a mitad de sesión, si suspender la cotización de AA. Llegaron a caer un 88% durante la sesión. Cerraron a un precio de 0,26 dólares, un 84% menos que el día anterior. La capitalización bursátil de AA supera escasamente los 87 millones de dólares.

La suspensión de pagos en EE UU no supone la quiebra del negocio, como podría esperarse de una declaración así en Europa. Las empresas se acogen a este capítulo para protegerse contra acreedores o contra huelgas de trabajadores cuando tienen que llevar a cabo determinadas reestructuraciones sensibles de su negocio.

American Airlines nunca se había acogido a este proceso, mientras que sus competidores sí, destacaban desde la empresa, lo que les ha beneficiado competitivamente. Por esta razón se encuentran en "una desventaja sustancial en costes frente a los principales competidores que se ha hecho aún mayor por el impacto de la crisis económica, la inestabilidad de los ingresos y la volatilidad del precio de los combustibles". La compañía hizo hincapié en varias ocasiones en los "costes de personal" y aseguró que planean "reunirse e iniciar negociaciones con los sindicatos para reducir los costes laborales a niveles competitivos". La empresa emplea a 80.800 personas, incluidos los 67.100 empleados de American Airlines.

La firma recalcó que ni las reservas de billete, ni los programas de fidelización ni la condición de miembro en la alianza Oneworld se verán afectados.

Pérdida de peso internacional

La compañía perdió su puesto como la primera aerolínea por tráfico de pasajeros en 2008, después de que Delta Airlines comprar Northwest Airlines. El año pasado, la fusión de United y Continental Airlines rebajó al tercer puesto a American. "El sector de las aerolíneas enfrenta retos sin precedentes" y "se ha hecho evidente en las últimas semanas que necesitamos reestructurar los costes para asegurar nuestro futuro", afirmaron.

A pesar de que la compañía no ha declarado beneficios anuales desde 2007 y tiene una deuda de 11.900 millones de dólares (9.020 millones de euros), ha manifestado que tiene 3.075 millones de euros en efectivo y en inversiones a corto plazo. "Tanto este efectivo como el generado por las operaciones posteriores, será más que suficiente para cumplir con nuestros compromisos con proveedores y colaboradores, afirmaron.

IAG apoya al socio americano

International Airlines Group (IAG), fusión entre Iberia y British Airways, consideró ayer que la aerolínea estadounidense American Airlines, su socia en la alianza Oneworld, ha mostrado "determinación y compromiso" con su futuro al declararse en bancarrota.

"Tenemos toda nuestra confianza en el futuro de American Airlines. Creemos que este paso demuestra su determinación y compromiso con el futuro de la compañía", indicó IAG en un comunicado.

En la nota, International Airlines Group añadió además que el negocio conjunto "centrado en los ingresos compartidos de nuestros tráficos en el Atlántico Norte continúa operando normalmente y confiamos que esta nueva etapa nos brindará la oportunidad de fortalecerlo".

"Esperamos trabajar con Tom Horton que, estamos seguros, será un excelente líder para la compañía", señaló IAG con relación al nombramiento del nuevo consejero de American y ex director financiero.