Pequeñas pero comprometidas

La aportación de las pymes tiene mayor capacidad de transformación

Durante mucho tiempo, la responsabilidad social empresarial (RSE) se ha asociado casi exclusivamente a las grandes compañías. Sin embargo, últimamente esta percepción está cambiando y cada vez son más las pymes interesadas en la implantación de políticas responsables en su quehacer diario. Lo cierto es que en estas empresas son más habituales de lo que podría parecer, aunque en muchos casos no se las identifiquen como tales.

"Me gustaría romper el mito de que la RSE no existe en las pymes. Hay en España muchas empresas con una gran sensibilidad que se mueven en este campo como pez en el agua. Bien es cierto que muchas hacían RSE antes de que se hablase de ella, incluso algunas no saben en qué consiste hasta que un analista se las revela como caso y les hace ver que es un elemento de alto potencial a explotar empresarialmente o del que sentirse orgullosos", explica Isabel Roser, responsable del programa de RSE de la Fundación Carolina. Roser resalta que las experiencias más exquisitas e íntegras las ha encontrado en pequeñas empresas y considera que, hasta ahora, en España no se ha hecho una buena promoción como elemento de competitividad entre las pymes. "Las políticas de RSE de las grandes compañías tienen más visibilidad porque disponen de más medios para darlas a conocer pero, en mi opinión, su aplicación en las pymes aporta más capacidad de incidencia y transformación social. Además, creo que en épocas de crisis como la actual, ser responsable sigue siendo un elemento de fortaleza empresarial".

Precisamente, la última comunicación de la Comisión Europea sobre responsabilidad social hace especial hincapié en la importancia que tiene la incorporación de políticas responsables en el tejido empresarial europeo, constituido mayoritariamente por pequeñas empresas. El documento señala que "las pymes requieren asesoramiento y ayuda para la adaptación de la RSE a sus particulares circunstancias".

"Es un sello de calidad y lo rentabilizan", dicen en el ICO

En esta línea se sitúa la iniciativa RSE-Pyme puesta en marcha a finales del mes de septiembre por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y la Red Española del Pacto Mundial de Naciones Unidas. Se trata de promocionar políticas responsables entre las pymes, incentivando su integración en la gestión de sus negocios. En esta primera edición está previsto que participen alrededor de mil pequeñas y medianas empresas y autónomos. Según sus promotores, esta iniciativa ofrece un claro valor añadido a las empresas, proporcionándoles de forma gratuita acceso a herramientas de gestión de la RSE, formación en esta materia, así como apoyo y seguimiento individualizado para la elaboración de memorias de sostenibilidad. El objetivo final es llegar al mayor número de empresas posible, facilitándoles el aprendizaje en RSE y su incorporación a la gestión diaria. Una adecuada implantación de estas políticas permitirá a las pymes colaborar con los clientes en el cumplimiento de los requisitos de la Ley de Economía Sostenible y adaptarse a sus exigencias, así como el acceso de las entidades de menor tamaño a subvenciones, concursos y ayudas estatales. Las pymes y autónomos que deseen participar deben formar parte de la Red Española del Pacto Mundial de Naciones Unidas.

Susana de las Heras, directora general adjunta a la presidencia y responsable de RSE del ICO, resalta que inicialmente dudaron de la acogida del proyecto. "Pensamos que bastante tienen las pymes con sobrevivir como para interesarse en estos tiempos por la responsabilidad social. Pero, sorprendentemente, en dos meses ya se han adherido 235 pymes, de las que un 79% tienen menos de 25 empleados y un 64% por debajo de 10, que ya están siendo formadas en cómo poder sacar partido de esta herramienta en salas cedidas por las cámaras de comercio o entidades colaboradoras". Se piensa que este colectivo no tiene tiempo para estas cosas, afirma, "sin embargo, creo que lo rentabilizan, es como un sello de calidad. Todo el mundo se quiere apuntar a este carro, que está siendo considerado como algo importante".

De las Heras pone como ejemplo de incidencia positiva de actuaciones institucionales encaminadas a fomentar la RSE en las pymes, y que ha empujado al ICO a ampliar su actuación en este campo, el proyecto conjunto que este instituto y Caja Navarra pusieron en marcha hace dos años. En 2010, tuvo como resultado que un total de 1.006 pymes españolas publicaron su informe de responsabilidad social y que 2.120 realizaron informes de sostenibilidad. La iniciativa buscaba difundir las prácticas de RSE como elemento de mejora de la competitividad entre las pymes, profundizar y posicionarse en responsabilidad social corporativa y contar con un elemento de autodiagnóstico y mejora en la materia.

Las políticas de responsabilidad social avanzan entre las compañías de menor tamaño, pero sin duda queda mucho camino por recorrer. La quinta edición del informe Forética sobre la evolución de la RSE en España, presentado recientemente, revela una consolidación del fenómeno a pesar de la crisis. A la vez, pone de manifiesto una brecha más profunda entre las empresas más pequeñas y las medianas y grandes en lo que respecta a su actitud y también a su práctica de la responsabilidad social. Uno de los principales valores de la edición 2011 del informe reside, según sus autores, en que "desde el punto de vista socioeconómico, ha coincidido con un contexto de cambio brusco en los mercados financieros, un momento de shock sin precedentes que ha puesto a prueba la madurez del fenómeno de la RSE en sus circunstancias más extremas". La otra cara de la moneda es el aumento de la brecha entre la pequeña y la gran empresa. "Asistimos a la polarización del conocimiento en función de su tamaño", dice el informe. La misma evolución se muestra en el análisis de la percepción de su utilidad y el grado de escepticismo con respecto a su desarrollo futuro. "Esto es preocupante, ya que el desarrollo de la RSE estaría por debajo de su verdadero potencial. No olvidemos que las empresas de menos de 100 trabajadores representan el 99,6% del tejido empresarial español".