Advertencia de la EBA

La banca europea afronta en 2012 vencimientos por 700.000 millones de euros

Además de la avalancha de vencimientos, la Autoridad Bancaria Europea pronostica que las entidades se verán abocadas el año próximo a un duro proceso de desapalancamiento.

El círculo vicioso comenzó a dibujarse en 2007. Los estados salieron al rescate de sus bancos tras la caída de Lehman Brothers. Los balances de los salvadores se resquebrajaron y la crisis del mercado financiero mutó a una crisis de deuda soberana.

El virus de la desconfianza se desbordó y llegó la crisis de crédito y la recesión. A cuatro años del comienzo, los bancos siguen en el centro de la diana. El mercado interbancario está bloqueado y el normal comportamiento de las entidades se ha desvirtuado.

Su función de prestadores está condicionada por su capacidad para financiarse. Más aun, su prioridad es ahora hacer frente a los vencimientos de sus propios créditos, por eso el canal de crédito para la economía real está seco. Este análisis, que por manido no deja de ser acertado, es el que hace la Autoridad Bancaria Europea (EBA).

Su presidente, Adrea Enria, ha alertado hoy en unas jornadas organizadas por la agencia Standard & Poor's que el panorama del sector bancario para 2012 no es nada halagador. Tendrá que afrontar un volumen cercano a los 700.000 millones de euros en vencimientos.

El presidente del regulador considera que los mercados de deuda, tanto el primario como el secundario, están prácticamente cerrados desde junio, lo que ha llevado a los bancos a fiar su destino a cuatro frentes: préstamos a muy corto plazo, cédulas hipotecarias, préstamos sobre activos desapalancados y las herramientas excepcionales del Banco Central Europeo (subastas a 12 y 13 meses).

Enria ha advertido también de que el sector vivirá un notable proceso de desapalancamiento durante 2012, lo que podría a su vez degenerar en un constreñimiento aun mayor del crédito. El regulador europeo estima que las entidades irán progresivamente desprendiéndose de posiciones apalancadas: primero, las posiciones de trading, después inversiones no estratégicas (principalmente en divisa norteamericana), y finalmente prestamos minoristas.