La deuda europea podría sustituir parcialmente a la nacional

La CE endurece el control fiscal y ofrece eurobonos como recompensa

La Comisión Europea aprobó ayer dos proyectos de reglamento que endurecen hasta extremos sin precedentes el control presupuestario de los países del euro. A cambio, Bruselas dio también el primer paso para la futura creación de eurobonos, una emisión conjunta que aliviaría el coste de financiación de la deuda pública de casi todos los socios.

La CE endurece el control fiscal y ofrece eurobonos como recompensa
La CE endurece el control fiscal y ofrece eurobonos como recompensa

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, no ahorró ayer dramatismo durante la presentación de sus nuevas propuestas legislativa para reforzar la coordinación económica de la zona euro. Y quizá por primera vez, alertó en público sobre el riesgo de supervivencia del euro si esa coordinación no se llevan a cabo.

"Mido mucho mis palabras", señaló el portugués en rueda de prensa. "Pero sin mayor gobernanza económica será muy difícil, si no imposible, mantener la moneda común". Y repitió con énfasis unas palabras que sonaron a peligro de muerte para el euro. Para evitar ese desenlace, Barroso y su comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, presentaron un Reglamento que permitirá a Bruselas obligar a un país a pedir el rescate. "Hemos comprobado", dijo Rehn en la misma rueda de prensa, "que los Gobiernos tienden a esperar al último momento, y para entonces la situación ya se ha deteriorado demasiado, el riesgo de contagio a otros países ha aumentado y la intervención acaba saliendo más cara".

La nueva norma, cuya tramitación legislativa depende ahora del Parlamento Europeo y del Consejo de ministros de la UE, establecerá una "vigilancia reforzada" para los países que sufran turbulencias financieras. Si el Gobierno de turno no adopta medidas para estabilizar la situación, el resto de países de la zona euro podrá recomendarle, a propuesta de la CE, que solicite ayuda financiera y se someta a un programa de ajuste controlado por Bruselas.

El otro proyecto legislativo aprobado endurece el control sobre los países con déficit por encima del 3% de su PIB, una situación en la que, a cierre de 2010, se encontraban 11 países de la zona euro, sin contar a los tres rescatados (Grecia, Irlanda y Portugal ). Según el proyecto Reglamento, esos países deberán presentar como muy tarde el 15 de octubre los Presupuestos Generales del año siguiente, para dar a tiempo a que Bruselas los revise y compruebe si debe realizare alguna corrección. A lo largo del ejercicio, la CE también podrá reclamar medidas adicionales para evitar un desvió en los objetivos de déficit. Y a nivel nacional deberá crearse un órgano independiente o Consejo Fiscal que también verifique la ejecución presupuestaria.

Eurobonos azules y rojos

A cambio de este endurecimiento de la disciplina fiscal, Bruselas también dio ayer el primer paso hacia la posible mutualización de la deuda pública, un objetivo que Berlín rechaza de plano por el momento. "No se trata de abrir ninguna polémica", contemporizó Barroso. "Lo que hacemos es plantear algunas ideas para una consulta pública". Bruselas propone tres opciones para lo que ha dado en llamar "bonos de la estabilidad". La primera, sustituiría completamente la emisión de deuda nacional por títulos europeos (o bonos azules en la nueva jerga al uso) garantizados de manera conjunta e indisoluble por los socios del euro. Se considera la ideal, pero inalcanzable por ahora, entre otras cosas, porque requeriría una reforma del Tratado de la UE.

La segunda, también a largo plazo, mantendría la deuda nacional (o bonos rojos), pero cubriría la mayor parte de las necesidades de financiación de los socios con bonos azules.

La tercera, consistiría en emitir parte de la deuda nacional de manera conjunta entre varios países, pero cada uno asumiendo el aval de su parte. Es la más viable, pero apenas aliviaría las actuales tensiones en el mercado.