Telefónica y las autoridades litigan una deuda fiscal

Alierta aborda con el presidente peruano la situación de Telefónica en el país

El presidente de Telefónica, César Alierta, y el jefe del Estado de Perú, Ollanta Humala, han estado reunidos unos 50 minutos en los que han hablado de la situación de la operadora en el país andino.

El encuentro se produce mientras la empresa y el Estado peruano mantienen un pleito por una deuda fiscal que, según el Gobierno de Lima, asciende a 1.600 millones de soles (592 millones de dólares), pero cuyo importe está pendiente de ser establecido por los tribunales.

Al término de la reunión, Alierta ha declarado a los periodistas que, "como no podía ser de otra manera, le hemos expresado [a Humala] que nuestra empresa respeta y respetará totalmente las decisiones del Estado peruano, que es donde operamos. Siempre las respetaremos".

"Hemos compartido con el presidente Humala nuestro compromiso con el desarrollo de las telecomunicaciones, y hemos escuchado su preocupación por la inclusión social a través de la inclusión digital; aspecto que estamos dispuestos a desarrollar en el territorio de la república", agregó el presidente de Telefónica.

El ministro de Transportes y Comunicaciones, Carlos Paredes, que asistió a la reunión, manifestó que en ambas partes "hay respeto por el Estado de derecho". Según el ministro peruano, se está dando prioridad a "los intereses de los usuarios" en su país.

El pasado 29 de octubre, el presidente Humala admitió su "preocupación" por la actuación judicial de Telefónica contra el Estado peruano.

En una rueda de prensa, tras la firma de la Declaración de la Cumbre Iberoamericana de Asunción, Humala dijo que planteó esa cuestión en su reunión bilateral con el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en la capital paraguaya.

Fuentes cercanas a la negociación dijeron el pasado 4 de noviembre en Madrid que Telefónica quiere encontrar una solución negociada con el Gobierno de Perú para resolver el contencioso sobre la distinta interpretación del pago de impuestos de la operadora.

La falta de acuerdo atañe a los impuestos referentes a los resultados de Telefónica de Perú de los ejercicios 2000-2001, sobre los que la operadora estima que ha tributado por el 51% de los beneficios.

La reclamación proviene de las facturas no cobradas por la empresa que no ha contabilizado en sus resultados, y la deuda oscilaría entre los 200 y los 600 millones de euros, según Telefónica.

Fuentes de Telefónica explicaron entonces que su decisión de acudir a los tribunales fue por la falta de acuerdo en los impuestos, pero que la empresa está dispuesta a dialogar y a buscar una salida negociada.