Caída del poder financiero en Levante

Olivas no resiste la presión y dimite de sus cargos en Bankia y BFA

La crisis de Banco de Valencia se ha llevado por delante a José Luis Olivas. Ayer presentó su dimisión como vicepresidente ejecutivo de Bankia y vicepresidente de su matriz, Banco Financiero y de Ahorros (BFA). Hace un mes dejó la presidencia de Banco de Valencia. Mañana podría dimitir también de Bancaja.

Solo ha sido cuestión de tiempo, poco en este caso. Las fusiones generalmente generan equipos ganadores y perdedores y en esta ocasión la intervención de Banco de Valencia ha provocado que los gestores de Bancaja reduzcan a la mínima expresión su poder en Bankia. La dimisión forzada del hasta ayer vicepresidente ejecutivo de Bankia y presidente de Bancaja, José Luis Olivas, ha terminado en aproximadamente un año con un reparto de poder en la tercera entidad financiera española y una cúpula que desde la creación de Bankia estaba condenada a fracasar, según señalan varios consejeros.

Desde que CAM fue intervenida en julio, las alertas comenzaron a encenderse en círculos financieros cercanos a Bankia. "CAM y Bancaja, a través de su filial Banco de Valencia, operaban en los mismos negocios y su competencia era tan feroz que si una entraba en un negocio la otra iba detrás", señalaba hace unas semanas un consejero de una de estas entidades. Y lo que era una especulación o intuición se convirtió en realidad, Banco de Valencia también ha sido intervenido justo un día después de celebrarse las elecciones generales.

Olivas aseguró ayer en el consejo de BFA, que controla el 27,3% del capital de Banco de Valencia, que dejaba sus cargos en Bankia y BFA al sentirse responsable de lo que había sucedido en Banco de Valencia. Pero no hizo mención a Bancaja. Varias fuentes aseguran que lo lógico es que deje el cargo mañana miércoles, fecha en la que está convocado el consejo de la caja valenciana. El consejo de BFA esperaba que Antonio Tirado, vicepresidente de Banco de Valencia hasta ayer, también podría cesar como consejero de BFA, pero no lo hizo. Tirado también es vicepresidente de Bancaja.

Acuerdo con Rato

Olivas ya había negociado su salida con Rodrigo Rato, número uno de Bankia, antes de celebrase el consejo de ayer. Rato, de hecho, había perdido la confianza en Olivas hacía unas semanas, tras presentar su dimisión como presidente de Banco de Valencia a finales de octubre sin consultar con Rato. Y es que Olivas ya era consciente de lo que la inspección de Banco de España podría anunciar tras un año en la entidad levantina.

Olivas, que durante unos meses llegó a ser presidente de la Generalitat valenciana por el PP, fue nombrado presidente de Bancaja en 2004. Siempre había soñado con una fusión con CAM, pero no pudo ser. También estaba dispuesto a haber sido presidente de la CECA, pero tampoco tuvo opción.

Más peso para Caja Madrid

Varias fuentes de Bankia aseguran que ahora Caja Madrid podría plantearse ganar peso en el grupo en detrimento de Bancaja. El argumento: el valor del grupo valenciano ya no es el que era cuando se realizaron las valoraciones para crear el SIP, ahora es inferior, por lo que lo lógico es que se actualicen las posiciones, aseguran.

Olivas sigue siendo consejero de Iberdrola y vicepresidente del consejo de Enagás, puestos que también es previsible que abandone.

Poca diligencia como accionista principal

El hasta ayer vicepresidente de Bankia, José Luis Olivas, tendrá a partir de ahora un buen número de frentes abiertos. El directivo ocupó el cargo de presidente de Banco de Valencia durante los últimos siete años. Un periodo durante el cual mantuvo como primer ejecutivo del grupo a Domingo Parra, consejero delegado del banco durante 18 años. La tónica habitual en las intervenciones de entidades financieras en España es que la cúpula sea investigada por el propio supervisor por negligencia en la gestión. En el caso de Caja Castilla La Mancha, se fijaron sanciones tanto para el presidente (Juan Pedro Hernández Moltó) como para el director general (Ildefonso Ortega). Al margen del proceso ante el Banco de España, también es posible que accionistas de Banco de Valencia denuncien la mala gestión o unas remuneraciones excesivas, ante la Fiscalía Anticorrupción.

Además de estos dos procesos, José Luis Olivas se podría enfrentar a una tercera reclamación por parte de Banco Financiero y de Ahorros (BFA). La matriz de Bankia era el principal accionista de Banco de Valencia y, de acuerdo con fuentes cercanas a la entidad, podría exigir a Olivas responsabilidades por no alertar de riesgo que corría con la inversión en la entidad valenciana.