Junta de accionistas

Bankpyme aprueba la oferta de compra de acciones a los minoritarios

Bankpyme ha celebrado este lunes junta de accionistas en Barcelona en la que ha aprobado la oferta de compra de acciones a los minoritarios a un precio de 8 céntimos el título, lo que ha provocado la protesta de estos.

Sin embargo, el 99% del capital, apoyado por los socios mayoritarios, que en este momento son el banco portugués Banif, el grupo constructor Castro y la Agrupació Mútua, han sacado adelante todas las propuestas de la junta, incluidas la de la oferta a 8 céntimos.

Bankpyme no cotiza en Bolsa y hoy la prensa no ha podido acceder a la junta pero diversos accionistas minoritarios han expresado su malestar al salir de la junta.

Uno de ellos, que se ha identificado como Enrique y que ha preferido no dar sus apellidos, ha calificado la oferta de "vergüenza" y ha asegurado que, a ese precio, no venderá sus acciones.

Otros accionistas también han recordado en su participación que habían comprado las acciones a 12 euros y que ahora la pérdida que suponía aceptar la oferta era muy alta, en concreto pasarían de los 23.000 euros invertidos a sólo 1.400 euros.

La dirección de Bankpyme ha advertido que pese a que el banco ha vendido su negocio financiero a La Caixa por 16 millones de euros, "el banco podría tardar en liquidarse entre diez y quince años", según han señalado accionistas minoritarios tras abandonar la reunión.

La dirección del banco, en cambio, ha definido la oferta como "una ventana de liquidez" en el entorno de incertidumbre que rodea al sector bancario en general.

El precio de 8 céntimos es especialmente bajo si se tiene en cuenta que el valor nominal de las acciones de Bankpyme está fijado en 75 céntimos, es decir la oferta es nueve veces menos que el valor nominal.

Entre las razones que esgrime la dirección de Bankpyme para no liquidar el banco es que vale la pena devolver la ficha bancaria pero mantener la sociedad hasta que se resuelva el pleito que mantiene con el grupo venezolano de la familia Bellosta, que se había comprometido a entrar en el capital y que finalmente optó por no hacerlo.

Tras esta negativas, Bellosta y Bankpyme mantienen demandas cruzadas acusándose del fracaso de la operación y en el que se reclaman más de 25 millones de euros.

Bankpyme es uno de los representantes de pequeños bancos que florecieron en Barcelona durante la década de los ochenta y que en los últimos tiempos, además de por la crisis financiera, se han visto afectados por problemas de falta de masa crítica.