Crisis de deuda

Monti toma las riendas de Italia en una primera semana de reuniones europeas

Según explicó hoy el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, la reunión del miércoles con Merkel y Sarkozy se centrará en los problemas de Italia y pretende "profundizar" en los asuntos que ya abordaron en la teleconferencia del pasado jueves.

El nuevo primer ministro italiano, Mario Monti, no ha tardado ni un minuto en tomar las riendas del Gobierno tecnócrata de Italia, con intensas sesiones de trabajo en las que analiza las cuentas públicas del país y prepara los importantes compromisos europeos que tiene por delante esta semana.

El economista, quien recibió el apoyo parlamentario a su Gobierno hace sólo tres días, presidió hoy su segundo Consejo de Ministros (el primero fue inmediatamente tras jurar el cargo el miércoles) tras pasar todo el fin de semana trabajando entre la sede de la Presidencia del Ejecutivo y el Ministerio de Economía del que también es titular.

En su primera reunión operativa -la del miércoles fue un mero trámite institucional-, el Gobierno Monti aprobó su primer decreto ley, sobre la capitalidad de Roma, una norma que tenía en su agenda el anterior Ejecutivo, presidido por Silvio Berlusconi, y que había bloqueado el federalista partido Liga Norte.

La norma, que prevé la transferencia de algunas competencias del Estado al Ayuntamiento de Roma, fue aprobada en primera lectura y ahora deberá pasar por el Parlamento para que el Ejecutivo, en un plazo de 90 días, la apruebe en segunda lectura.

Esto es sólo un adelanto de las reformas de un Gobierno que tiene como principal objetivo devolver la confianza de los mercados en las finanzas de Italia y relanzar el crecimiento, ante la imposibilidad que para ello demostró el Ejecutivo del dimisionario Berlusconi.

Sobre la mesa del Gobierno estaba hoy también un primer análisis de las medidas que cada ministro considera que son necesarias para su departamento y que Monti ilustrará a las autoridades comunitarias en las reuniones que tiene por delante en las próximas horas.

Tras el Consejo de Ministros, el titular para la Integración y la Cooperación Internacional, Andrea Riccardi, aseguró a los periodistas que en su Gabinete prima el diálogo y la colegialidad e indicó que probablemente la próxima reunión del Ejecutivo tendrá lugar el próximo viernes.

Para entonces, Monti habrá cerrado las dos jornadas de encuentros europeos para esta semana en esa llamada "operación credibilidad", la última, el jueves en Estrasburgo (Francia) con la canciller alemana, Ángela Merkel, y el presidente francés, Nicolás Sarkozy, dentro de ese eje Roma-París-Berlín que el primer ministro italiano pretende formar para abordar la crisis en la eurozona.

Según explicó hoy el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, esa reunión se centrará en los problemas de Italia y pretende "profundizar" en los asuntos que ya abordaron en la teleconferencia del pasado jueves.

Mañana mismo, el jefe del Gobierno italiano, quien fue comisario europeo entre 1995 y 2004, tiene previsto reunirse en Bruselas con el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, y con el titular del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

La prioridad para el Ejecutivo Monti son las reformas fiscales, quizá uno de los puntos más delicados de su agenda económica, pues el partido de Berlusconi, el Pueblo de la Libertad (PDL), rechaza un impuesto sobre el patrimonio y el principal sindicato del país, CGIL, se niega a la reintroducción del impuesto de bienes inmuebles a la primera casa.

Según han informado fuentes del Ministerio de Economía, Monti se plantea también la subida del IVA en otros dos puntos (Berlusconi ya lo hizo este verano del 20 al 21 %) y también una reducción del impuesto de la renta sobre las personas físicas y del impuesto regional sobre las actividades productivas.

El primer ministro italiano parece partidario de aprobar esos autodenominados "sacrificios" económicos en paquetes de medidas de diverso tipo, para que unas se compensen con otras y no despertar recelos sobre un Ejecutivo que necesita del apoyo de los políticos para aprobar las reformas, pero que apuesta también por el diálogo con los agentes sociales.

En una entrevista publicada este domingo en el diario "Corriere della Sera", Berlusconi aseguraba que Monti le ha prometido que no se presentará a las elecciones en 2013 y que le ha pedido a su sucesor en el cargo que promueva la transformación del Banco Central Europeo (BCE) en "garante de última instancia del euro" al estilo de la Reserva Federal estadounidense o del Banco de Inglaterra.