A partir de energías renovables

Industria da luz verde al autoconsumo de electricidad

El sector de las renovables da la bienvenida a la medida, que llega con más de un año de retraso

El último Consejo de Ministros del actual Gobierno, antes de la cita electoral, dio la puntada definitiva a una revolución en la forma de consumir electricidad en España. El Ejecutivo aprobó in extremis, y con más de un año de retraso, el real decreto que permitirá autoconsumir electricidad en los hogares y en los comercios a partir de energías renovables.

La medida, que las patronales de las energías limpias llevaban reivindicando desde julio de 2010, cuando el Gobierno anunció la iniciativa, sienta la base normativa que permitirá a una vivienda consumir la energía autoproducida a partir de un panel solar fotovoltaico o de una torre minieólica, por ejemplo, sin necesidad de pasar por la compañía eléctrica.

Hasta ahora, cada kilovatio generado por un particular a partir de renovables estaba sujeto a la tarifa estipulada por el distribuidor o por el Gobierno. La novedad de este real decreto es que permite la conexión de un panel fotovoltaico a la red interna de un edificio de viviendas o de un comercio, de forma que toda la energía generada pueda satisfacer su demanda sin pasar por la compañía eléctrica.

Según cálculos de la Asociación de la Industria Fotovoltaica (Asif), un hogar podría consumir hasta el 80% de su propia electricidad de forma instantánea. Ahora, el Ejecutivo dispone de tres meses para regular las condiciones económicas en las que el particular podrá verter la energía sobrante a la red exterior, es decir, a la eléctrica. En ese consumo diferido, como se conoce en la jerga del sector, se había enquistado la batalla entre las compañías eléctricas tradicionales y el sector de las energías renovables, entre otras razones porque la medida convierte al usuario en actor del sistema y en generador de su propio consumo eléctrico.

Para fijar las nuevas reglas de juego, el Gobierno parte del concepto del balance neto, que ya funciona con matices en Alemania, Italia y 43 estados de Estados Unidos, por el que el usuario tiene derecho a no pagar por cada kilovatio que compre a la red eléctrica a cambio de otro excedentario que vierta al sistema.

"La medida es positiva aunque llegue tarde, porque los españoles no tendrán que pagar por las primas, se pagarán su propia electricidad", explica un portavoz de Asif. Este sector será uno de los más beneficiados por la nueva norma, precisamente por ser la tecnología más asequible para los particulares.