Elecciones 20-N

Las constructoras abogan por copagos, y no impuestos, para pagar la inversión

Invertir o ajustar, esa parece ser la cuestión que deberá plantearse el próximo Ejecutivo. Los constructores abogan por aplicar las fórmulas correctas para hacer ambas cosas. Para ello, abogan por que sean los usuarios con tasas, y no los ciudadanos con sus impuestos, quienes paguen las obras.

El presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Juan Lazcano, presentó ayer el documento elaborado por esta patronal con las medidas que a su juicio debería adoptar el próximo Ejecutivo para mantener un nivel óptimo de inversión y frenar la sangría del paro en la construcción.

"Hay tanto anuncio de ajustes futuros que a muchas empresas que se están quedando sin cartera de pedidos no les queda otro remedio que despedir trabajadores", explicó Lazcano. Y es que la CNC considera que existe margen para continuar recortando el gasto no productivo y seguir desarrollando proyectos de infraestructuras para que España no pierda competitividad frente a sus principales socios. Una clave para poder conseguirlo, según los constructores, es que el Ejecutivo que salga de las urnas el próximo 20-N explore nuevas vías de ingresos. Por ejemplo, la Euroviñeta, el peaje que pagan los vehículos pesados por utilizar las autovías gratuitas en buena parte de Europa.

Más conservación y mantenimiento

Lazcano sostiene que sería más justo que dicho peaje o tasa la pagaran todos los usuarios de las vías y no solo el transporte de mercancías, por lo que aboga por implantar la Euroviñeta solo para camiones en una primera fase y después extenderla a todos los vehículos. Con ella, la CNC calcula que las arcas públicas podrían recaudar hasta 3.500 millones de euros anuales que deberían destinarse a garantizar un mejor grado de conservación y mantenimiento de la red de carreteras. "Se trata de avanzar en la cultura del pago por uso, en lugar de que sean todos los ciudadanos con sus impuestos quienes financien las infraestructuras", insistió el presidente de CNC.

La principal patronal de la construcción, donde están representadas las grandes compañías, las pequeñas y medianas, las empresas promotoras y los proveedores y fabricantes de materiales, recordó que conviene poner en marcha un selectivo plan de inversiones en materia de carreteras, ferrocarril, puertos, aeropuertos, obras hidráulicas y demás equipamientos. "Al menos deberían ser proyectos por valor de un 10% del consumo público total, es decir, entre 25.000 y 30.000 millones, suficientes en principio para reactivar al sector y frenar los despidos o los recelos de las compañías a contratar", añadieron desde la organización empresarial.

Otra medida considerada capital para evitar la recesión es completar la reestructuración del sector financiero con el fin de conseguir que vuelva a fluir el crédito. Y, por supuesto, los grandes grupos concesionales apuestan por una nueva ley de captación de financiación en los mercados de capitales para avanzar en las fórmulas público-privadas. "Hay muchos terrenos nuevos por explorar en este sentido y muchas obras que serían interesantes para la iniciativa privada con las tarifas adecuadas, como en materia de agua, transporte ferroviario de mercancías o viviendas protegidas en alquiler", puntualizó Lazcano.

El presidente de la CNC aseguró que cuando el próximo Gobierno se siente a decidir qué partidas recortar, recuerde que por cada millón de euros que invierta en infraestructuras se generan 12 empleos directos y otros seis indirectos y retornan, vía impuestos, a las arcas públicas unos 570.000 euros. Es decir, que con los 25.000 millones de inversión se podrían llegar a crear unos 450.000 puestos de trabajo, después que con la crisis este sector ya ha perdido 1,1 millones.

Sector del cemento

Los fabricantes de cemento pidieron ayer al nuevo Gobierno que salga de las urnas que revise los recortes en obra pública y que fomente la compra de vivienda ante la caída del consumo en octubre, que marcó con 1,5 millones de toneladas, el peor dato de los últimos 27 años.

Actuación urgente contra la morosidad

La CNC defiende también la necesidad de actuar con carácter de urgencia contra otro de los mayores problemas que afronta la construcción: la elevada morosidad. El presidente de esta patronal, Juan Lazcano, cuantificó ayer la deuda viva de las Administraciones públicas con las empresas del sector en 22.000 millones de euros y en 15.000 millones la deuda vencida y la que ha entrado en mora. Por ello, reclaman que los empresarios puedan liquidar sus deudas tributarias con el Estado mediante la compensación de los créditos reconocidos y vencidos.

Según explicó Lazcano, "hay que buscar una solución a la morosidad porque, unida a la falta de ingresos del sector, va a llevar a muchas empresas a la quiebra". Además, exigen que se suspenda el ingreso del IVA devengado mientras las deudas vencidas con las Administraciones no se liquiden.