Con un incremento en torno al 0,3% del PIB para los Veintisiete

La CE destaca el impacto positivo de trabajadores de Bulgaria y Rumanía en UE

La Comisión Europea ha difundido hoy un informe que destaca el impacto positivo en el crecimiento económico de los países de la Unión Europea que ha tenido el acceso a su mercado laboral de los trabajadores de Bulgaria y Rumanía.

Estas personas, que representan en España el 2% de la población activa, "trabajan principalmente en los países de acogida en sectores con escasez de mano de obra como la construcción, el servicio doméstico y la hostelería", apunta el texto.

Las estimaciones muestran, asimismo, un impacto positivo sobre el PIB de la UE a largo plazo, con un incremento en torno al 0,3% para los Veintisiete.

El estudio señala también que ha habido repercusiones importantes en el desempleo y, lo que resulta más sorprendente, "en los salarios de los trabajadores locales en los países de acogida".

En los estados de la llamada UE-15 (antes de la ampliación al Este) los salarios "sólo son como media un 0,28 % inferiores a los que habrían sido sin la movilidad de los trabajadores de los países de la UE-2", afirma el estudio.

Respecto a los prejuicios de que estos recién llegados acaparan buena parte de los servicios sociales, el informe asegura que no es cierto que los inmigrantes de esos dos socios comunitarios "se beneficien de las prestaciones de manera desproporcionada".

El comisario europeo de Empleo y Asunto Sociales, Lazlo Andor, considera que desplazarse de un estado a otro "ofrece verdaderas oportunidades y beneficios económicos tanto para los países de acogida como para la UE en su conjunto".

Señaló que espera que el mercado laboral del conjunto de los Veintisiete se abra sin restricciones a los ciudadanos de Bulgaria y Rumanía.

"Restringir la libre circulación de trabajadores en Europa no es la respuesta a los altos niveles de desempleo", aseguró.

Las disposiciones transitorias que en algunos países de la UE limitan el libre acceso a los trabajadores, pese a su pertenencia a la Unión, no cuentan con el beneplácito de la CE ni del Parlamento Europeo, que piden públicamente la apertura total del mercado laboral.

Sea cual sea la posición de los países con disposiciones transitorias (Bélgica, Alemania, Francia, Irlanda, Italia, Malta, Holanda, Reino Unido, Lituania y Austria ), Bruselas las eliminará irrevocablemente el 31 de diciembre de 2013.

El estudio señala que los destinos preferidos de los trabajadores procedentes de Bulgaria y Rumanía han sido España e Italia, donde residen más del 70 % de todos los búlgaros y rumanos que emigraron a otro estado miembro de la UE.

Los rumanos representan más del 80 % de todos los UE-2 (Bulgaria y Rumanía) residentes en otro estado miembro y viven principalmente en Italia (41 %) y en España (38 %), mientras que los búlgaros residen mayoritariamente en España (38 %) y Alemania (15 %).

En términos relativos, los nacionales de Bulgaria y Rumanía residentes en otros países de la UE representan solo el 0,6 % de toda la población de los otros 25 miembros del bloque.

El porcentaje más alto se encuentra en Chipre (4,1 %), España (2,2 %) e Italia (1,8 %).

En el caso de España, esos inmigrantes contribuyeron entre 2004 y 2009 a un crecimiento del 1,7 % del PIB español y en el de Italia con el 1,3 %, según el informe.

En cuanto a las altas tasas de desempleo que registran esos trabajadores, la Comisión afirma que se han visto especialmente golpeados por "la situación general en el mercado laboral español", junto con su nivel educativo generalmente bajo y su ocupación predominante en sectores impactados fuertemente por la crisis, como la construcción.

De hecho, más del 60 % de los búlgaros y rumanos parados se encuentra en España y el 23 % en Italia.

El informe de la Comisión servirá como base para la revisión que llevará a cabo el Consejo sobre el funcionamiento en la práctica de las disposiciones transitorias relativas a la libre circulación de los trabajadores búlgaros y rumanos.