Asesorados por IURE Abogados

Los Ruiz-Mateos suman una nueva querella de una decena de inversores

El Juzgado Central de Instrucción número 5 de Madrid ha admitido a trámite la querella interpuesta por una decena de inversores de Nueva Rumasa contra el patriarca de la familia Ruiz-Mateos y sus seis hijos varones, por presuntos delitos de estafa, insolvencia punible y agravamiento de insolvencia.

El auto refleja que los querellados, que en este proceso están asesorados por el despacho IURE Abogados, invirtieron en conjunto cerca de 700.000 euros, en distintas operaciones de compra de participaciones de Clesa, Grupo Dhul, José María Ruiz-Mateos, Hibramer, Inversiones Ruiz Mateos, Rumanova.

Algunos de estos querellados también suscribieron un contrato de opción de venta de dichas participaciones con precio y prima pactada, a través del que otras empresas de Nueva Rumasa o alguno de los Ruiz-Mateos se comprometía a comprar.

Esta querella también se dirige por presuntos delitos contables contra los administradores y consejeros de las sociedades Nueva Rumasa, Inversiones Ruiz-Mateos, José María Ruiz-Mateos, Rumanova, Hibramer, Grupo Dhul y Clesa y en concreto contra José María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada y sus hijos Javier, Álvaro, Pablo, Zoilo, José María y Alfonso Ruiz-Mateos.

A fecha de hoy los Ruiz-Mateos, contra los que se han querellado ya cerca de 300 inversores (la mayoría también lo ha hecho contra Teresa Rivero y su sobrino Zoilo Pazos Jiménez), no han procedido a depositar la fianza que les impuso el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz por un importe de 30 millones de euros.

Las acusaciones particulares están pendientes de la declaración que el próximo 21 de noviembre realizará Ángel de Cabo, el nuevo propietario de al menos 19 empresas de Nueva Rumasa, adquiridas a los Ruiz-Mateos por el precio de un euro cada una de ellas.

Esta operación de venta ha desencadenado peticiones por parte de los administradores concursales de Helados Dhul, Trapa, Elgorriaga y Clecao para asumir la administración y gestión en estas compañías y retirar esta función a los Ruiz-Mateos, quienes aún tenían sus facultades intervenidas, es decir bajo supervisión.