españa, a favor

La UE sigue dividida acerca de la tasa sobre transacciones financieras

Los países de la UE siguen divididos sobre la creación de una tasa a las transacciones financieras en bloque, ante lo cual algunos como Bélgica, Austria y Alemania, opinan que, al menos, debería introducirse en la eurozona.

Alemania y Francia, férreos defensores de la tasa, se han ganado el apoyo de Austria, Eslovenia, Bélgica, España, Finlandia, Grecia y, hasta cierto punto, Irlanda, que pide más trabajo técnico antes de proceder, como ha quedado evidenciado en el debate entre los ministros de Finanzas de la UE (Ecofin).

En la posición opuesta se encuentran Reino Unido y Suecia, que recibieron el respaldo de la República Checa, Malta, Chipre y Bulgaria, países esos dos últimos que solo quieren apoyar una medida así si es a nivel global. Alegan que una tasa a las transacciones financieras en la UE alejaría a los negocios afectados a países terceros y argumentan que impactarían negativamente en el crecimiento, el empleo y la competitividad, elevarían el coste de refinanciación de países endeudados y que la banca trasladaría la tasa a los consumidores.

Otros siete países han expresado su indecisión y varios de ellos pidieron primero un estudio del impacto, como Luxemburgo, Italia, Dinamarca, Letonia, Holanda, Eslovaquia y Rumanía. Los restantes cinco países no se pronunciaron en el debate.

"España está a favor de una tasa a las transacciones financieras", afirmó la vicepresidenta española y ministra de Asuntos Económicos, Elena Salgado, durante su intervención. "La cuestión ahora es, y creo que estamos más cerca de ello, si disponemos de una masa crítica entre los países que estamos a favor de la tasa para intentar lograr un acuerdo, al menos a nivel de la UE, pero también para impulsar una tasa global", añadió.

"No todo el mundo la aceptará de un día a otro (...) pero tenemos que seguir debatiendo la idea", agregó.

La propuesta

La CE propone imponer a partir de 2014 una tasa a las transacciones financieras en la UE que generará 57.000 millones de euros al año. Pretende tasar con un 0,1% las transacciones con acciones y bonos y con un 0,01% las operaciones con derivados.