Transformará una planta de cervezas en otra de batidos

La oferta de Cobega y Damm se hace con Cacaolat

La oferta presentada por el grupo Damm, de Demetrio Carceller, y la embotelladora Cobega, de la familia Daurella, por Cacaolat se ha adjudicado la compañía de batidos que perteneció a Nueva Rumasa. Los nuevos dueños se comprometen a invertir 130 millones.

Los nuevos dueños de Cacaolat aprovecharán una antigua fábrica de cervezas Damm situada en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) para instalar ahí una nueva de batidos. Este y otros compromisos que suponen una inversión total de 130 millones de euros han sido determinantes para que la oferta presentada por el grupo Damm, presidida por Demetrio Carceller, vicepresidente de Sacyr, y la embotelladora Cobega, propiedad de la familia Daurella, por la empresa que perteneció a Nueva Rumasa se haya impuesto a otras.

El Juzgado Mercantil número 6 de Barcelona, que tramita el concurso de acreedores en el que se encuentra Cacaolat, ha adjudicado la compañía a la oferta de Damm y Cobega, en la que también participa la firma especializada en reestructuraciones Victory Turnaround, frente a la oferta presentada por Vichy Catalán y Corporación Alimentaria Peñasanta (Capsa) propietaria de Central Lechera Asturiana. El grupo Leche Pascual también se mostró interesado por la compañía de batidos a mediados de año.

"La nueva Cacaolat será una empresa autónoma e independiente de sus accionistas tanto a nivel de gestión, como de producción y comercialización con una participación del 49% para Damm y Cobega respectivamente y un 2% para Victory Turnaround", informaron ayer las empresas adjudicatarias en un comunicado.

Los nuevos propietarios de Cacaolat se han comprometido también a mantener la plantilla, unos 400 empleados en la actualidad, y a invertir en la fábrica de la compañía en Zaragoza. Sobre la nueva planta que tendrá Cacaolat en Barcelona las empresas explicaron ayer en su comunicado que "supondrá una solución integral de creación de empleo para todo el colectivo laboral" y que estará operativa en 2013.

El proceso de venta de Cacaolat sufrió un vuelco el pasado mes de julio cuando los administradores concursales de Clesa, con el 95% de Cacaolat, liderados por el catedrático en Derecho Mercantil Ángel Rojo, solicitaron al juez acumular el concurso de la compañía de batidos en el proceso del grupo de la familia Ruiz-Mateos, seguido en otro juzgado de Madrid.

En septiembre el Tribunal Supremo declaró la competencia del juzgado de Barcelona para llevar a cabo la venta de Cacaolat.

Gobierno, ayuntamiento y empleados

La plantilla, el Ayuntamiento de Santa Coloma y el Gobierno de CiU mostraron ayer su satisfacción por la adjudicación de Cacaolat. "Valoramos muy positivamente la adjudicación porque es la oferta por la que apostaba toda la plantilla", dijo el presidente del comité de empresa, Miguel Miguel, en declaraciones recogidas por la agencia Europa Press.

La alcaldesa de Santa Coloma, Núria Parlón, subrayó en un comunicado que el plan de inversión de las empresas que adquieren Cacaolat "contempla la conversión de los terrenos que la cervecera Damm tiene en desuso al lado del parque de Can Zam para transformarlos en un nuevo espacio de producción".

En Santa Coloma diversas asociaciones organizaron el fin de semana una marcha por el pueblo, que finalmente fue suspendida por la lluvia, para pedir que Cacaolat se quedara en la zona. El portavoz del Gobierno de CiU, Francesc Homs, calificó la adjudicación de "excelente". Según Homs, la noticia demuestra que en Cataluña hay un "tejido productivo y empresarial muy potente", recogió Efe.

Francesc Lluch, actual director de la división de aguas Damm, será el nuevo director general de Cacaolat, según fuentes cercanas a la operación.

El juez suspende al dueño de Trapa

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Palencia ha decidido suspender al nuevo propietario de Trapa (Nueva Rumasa) las facultades de administración y disposición del patrimonio de la empresa, al "afirmar categóricamente la imposibilidad de presentar en este momento procesal un plan de negocio", según el auto al que accedió EP. La sociedad Back in Business, del empresario Ángel de Cabo, se hizo cargo de las empresas de Nueva Rumasa, según informaron en septiembre. Los administradores concursales de Trapa solicitaron la medida después de que Álvaro Ruiz-Mateos, "administrador de hecho" de Trapa, les informara de la venta de las empresas a un tercero, en alusión a sociedades de De Cabo, "que carece de recursos financieros y de inversión, como se evidenció en el concurso de Viajes Marsans".