La matriz de Iberia espera luz verde

IAG compra British Midland para ganar más músculo en Reino Unido

En un comunicado de solo siete líneas, remitido el viernes por IAG a la Bolsa de Londres y a la CNMV, la entidad resultante de la fusión de British Airways e Iberia dio cuenta de la firma de un preacuerdo con la aerolínea germana Lufthansa para adquirir su filial británica British Midland (BMI) por una cantidad no desvelada.

IAG compra British Midland para ganar más músculo en Reino Unido
IAG compra British Midland para ganar más músculo en Reino Unido

La operación está aún sujeta al visto bueno de las autoridades reguladoras, pero confía en que el acuerdo sea firmado en las próximas semanas. El comunicado agrega que el objetivo del grupo es que la transacción quede completada en el primer trimestre de 2012.

El consejero delegado de IAG, Willie Walsh, destacó el viernes que el principio de acuerdo alcanzado para la adquisición de BMI beneficiará a la sociedad, a la economía británica y a los pasajeros. En su opinión, IAG se beneficiará de este acuerdo porque mejorará las conexiones con mercados emergentes en Asia y América Latina.

Tras conocerse el principio de acuerdo entre ambas sociedades, las reacciones no se hicieron esperar. La aerolínea Virgin Atlantic, también interesada en adquirir BMI, criticó la venta por considerar que British Airways ya tiene una posición dominante en Heathrow.

IAG 7,38 -3,68%

"La presencia de BA en Heathrow ya es demasiado dominante. Estamos muy preocupados, y las autoridades competentes también tendrían que estarlo de que la compra de BMI por parte de British Airways puede ser desastrosa para la competencia y el consumidor", señaló Virgin.

Si la operación finalmente se autoriza por las autoridades competentes, el grupo resultante de la fusión de British Airways e Iberia concentrará el 53% de los slots (derechos de despegue y aterrizaje) del aeropuerto londinense de Heathrow. Así lo explicó el viernes el consejero delegado de IAG, Willie Walsh, en una conferencia telefónica con periodistas con motivo de la presentación de los resultados del grupo hasta septiembre, en la que participó también el director financiero, Enrique Dupuy.

Bendición

Pese a acaparar más de la mitad de los derechos de aterrizaje y despegue del aeropuerto londinense, Walsh se mostró convencido de que la operación obtendrá la bendición de las autoridades de Competencia. A este respecto, Dupuy apuntó que Lufthansa cuenta con el 66% de los "slots de Fráncfort, Air France con el 59% de los de París o KLM con el 57% de los de Ámsterdam".

Walsh calificó la operación como "muy importante" para IAG ya que, según recordó, Heathrow es el aeropuerto número uno en el mundo en pasajeros. En consecuencia, apuntó la relevancia estratégica de la compra en los próximos 30 o 40 años.

Anunció además que el objetivo de IAG es utilizar estos nuevos derechos en el principal aeropuerto de Londres para incrementar sus operaciones de largo radio, especialmente las conexiones con Asia.

Preguntado por si la operación con BMI cierra la puerta a otras operaciones, Dupuy afirmó que IAG "sigue con el estudio de otras posibles compras y a la búsqueda de las oportunidades que surjan en sus mercados estratégicos". En el caso concreto de la aerolínea pública portuguesa TAP, que debe ser privatizada próximamente, reiteró el interés de IAG una vez se inicie dicho proceso de privatización.

Debilidad de demanda y costes disparados

El grupo IAG, resultante de la fusión Iberia-British, registró un beneficio consolidado de 365 millones de euros hasta septiembre, frente a pérdidas de 52 millones de euros en el mismo periodo del ejercicio anterior, según informó la compañía, que precisó que estas cifras excluyen los 21 días de Iberia previos a la fusión. Incluyendo las tres semanas previas a la fusión de la aerolínea española, la sociedad registró un beneficio después de impuestos de 338 millones de euros (327 millones de euros antes de partidas extraordinarias), frente a ganancias de 10 millones.

IAG facturó 12.263 millones en los nueve primeros meses, un 11,6% más que en el ejercicio anterior, cuando el volumen de negocio alcanzó los 10.986 millones de euros.

El beneficio de operaciones de la sociedad se situó en 383 millones de enero a septiembre, un 74,9% más con respecto a los 219 millones anotados en el mismo periodo de 2010. Sin contabilizar los 21 días previos a la fusión, la cifra de negocio de los nueve primeros meses del grupo alcanzó los 12.027 millones de euros, un 63,1% más, mientras que el beneficio operativo alcanzó 420 millones, más del doble del registrado un año antes.

Sin embargo, la sociedad desveló que en el tercer trimestre la debilidad de la demanda y los altos costes han impacto en sus resultados. Su beneficio operativo en este periodo fue de 351 millones frente a los 528 que obtuvo en igual periodo del año pasado. Sus ingresos alcanzaron 4.490 millones de euros, un 2,2% más, pero el disparo en los costes del combustible (+25%) y en los gastos comerciales (+23%) provocaron el significativo descenso del beneficio neto, que se situó en 267 millones, un 26% menos.

Las cifras

300 millones de libras (350 millones de euros) se especula en el mercado que invertirá IAG en la compra de BMI.

53% de los derechos de vuelo en el aeropuerto londinense de Heathrow controlará IAG si finalmente consigue luz verde a la operación.