Unicaja y BMN se han acercado al grupo para plantear una fusión

Caja Badajoz reclama a Círculo de Burgos y CAI más poder en Caja 3

Caja 3, integrada por Caja Badajoz, CAI y Círculo de Burgos, tiene pendiente la segregación de su negocio a un banco. Las tensiones entre Badajoz con CAI y la entidad burgalesa han retrasado esta integración. La caja extremeña reclama mayor peso en el nuevo banco al considerar que es la más solvente y saneada. Unicaja y BMN se han acercado al grupo para plantear una fusión.

Caja Badajoz, Caja de la Inmaculada (CAI) y Círculo de Burgos crearon el pasado año una de las cajas más pequeñas de las existentes. Solo Ontinyent y Pollença son más pequeñas. Será por eso por lo que su unión ha pasado más desapercibida que la del resto de las cajas, o porque inicialmente este grupo no estaba obligado a crear un banco para operar.

Pero la recomendación del supervisor de constituir bancos para realizar su actividad financiera se ha extendido también a estas tres cajas, que han aprobado ya crear una ficha bancaria, pese a que el Banco de España señala que son las propias cajas voluntariamente las que han decidido dar este giro. Queda pendiente, sin embargo, que las asambleas aprueben el traspaso de sus activos a esta nueva institución. Y es aquí donde han surgido las tensiones, sobre todo por parte de la caja extremeña, que ha reclamado más peso en el nuevo banco basándose en que era la entidad más sana de las tres.

Varias fuentes financieras aseguran que llegó un momento en el que Caja Badajoz amenazó con abandonar el grupo y así se lo hizo saber al Banco de España. Pero la fuerte penalización que le supone salir de Caja 3 -una sanción del 30% de sus recursos propios, según le recordó el Banco de España- ha impedido que la entidad extremeña deje el nuevo banco, explican las mismas fuentes. Este periódico, no obstante, ha intentado confirmar esta información con la cúpula de Caja Badajoz, pero ha sido imposible.

Aunque existen similitudes el caso de Caja 3 es diferente al de Banco Base, grupo ya desaparecido tras la negativa de Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria a unirse con CAM. Banco Base pudo desintegrarse al no haberse dado el último paso para su creación, algo que no ocurre con Caja 3, ya que su constitución se aprobó a finales de diciembre.

Las tensiones surgen como consecuencia de una comunicación de enero del Banco de España en la que pide al grupo que realice unas dotaciones extra de unos 300 millones de euros al haber aflorado más morosidad de la inicialmente declarada por CAI y Círculo de Burgos en 2009, según señalan varias fuentes, aunque otras fuentes consultadas desconocen la existencia del informe.

La entidad que dirige Javier Chico ha conseguido parte de sus peticiones, ya que ha logrado subir del 24% que tenía inicialmente en el nuevo banco a alrededor del 35%. Pero reclama una participación de control. El viernes las tres cajas celebraron consejos para intentan convocar las asambleas que deberán aprobar la segregación de sus negocios al nuevo banco.

Mientras, Unicaja -en fusión con Caja Duero y España- y BMN han contactado con Caja 3 para que se una a sus respectivos proyectos. Banca Cívica o Liberbank, encabezada por Cajastur, también han tanteado a esta pequeña entidad, pero sin éxito. El presidente de Unicaja, Braulio Medel, y el de BMN, Carlos Egea, no han desistido en sus acercamientos a Caja 3.

Las cifras

600 oficinas repartidas en 33 provincias tiene Caja 3.

3.000 empleados trabajan en este grupo financiero.

20.259 millones son los activos totales de Caja 3, lo que la sitúa como una de las entidades más pequeñas.