Los ingresos fiscales se frenan tras el fin del efecto de la subida del IVA
Los ingresos públicos se frenaron en el tercer trimestre y hasta septiembre crecieron un leve 0,8%. El final del efecto de la subida del IVA aprobada en julio de 2010 pone al descubierto que la recaudación fiscal va a un ritmo inferior al presupuestado. Además, Hacienda reconoció que los ingresos fiscales en 2012 pueden ser inferiores a las previsiones realizadas en verano y que las comunidades utilizan para elaborar sus presupuestos.
Los últimos datos de ejecución presupuestaria antes de las elecciones del 20-N ofrecen mensajes para el optimismo y otros para el pesimismo. Por un lado, el déficit del Estado alcanzó los 37.016 millones, un 16,8% menos. La caída es importante ya que por primera vez se toma como referencia la nueva base 2008 incorporada por el INE. Con la anterior metodología, los números rojos se reducirían en 7.500 millones adicionales. En el conjunto del año el cambio de base tendrá, según Hacienda, un efecto neutro.
El secretario de Estado de Hacienda, Juan Manuel López Carbajo, aseguró que la Administración central cumplirá su objetivo de cerrar el año con un déficit del 4,8%. Sin embargo, los ingresos sufrieron un parón tras el verano y registraron un leve incremento del 0,8%. La recaudación por IVA -el tributo que en el último año y medio más ha contribuido a sostener las finanzas públicas- aumentó solo un 1,9% hasta el tercer trimestre. Y, en el mes de septiembre, registró una descenso del 4,9%, la primera caída en más de un año. Ello se debe al fin del efecto de la subida del IVA que entró en vigor en julio de 2010.
El impuesto sobre sociedades mantiene la tendencia a la baja y su recaudación cae un 12,3%. Hacienda espera que el incremento de los pagos a cuenta que las grandes empresas deben abonar en octubre palie esta situación. Los ingresos por IRPF, el principal impuesto por recaudación, aumentan un 4,1%. En el lado contrario, el deterioro económico se evidencia en los ingresos de los impuestos especiales, que caen un 3%, un descenso que, en el caso del impuesto sobre hidrocarburos, se duplica.
Por otra parte, los datos reflejan la importancia de la subida de impuestos aprobada por el Gobierno a lo largo del último año (aumento del IVA, eliminación de la rebaja fiscal del IRPF o supresión del cheque-bebé, entre otros). Sin ellos, los ingresos caerían un 4,4% en lugar de subir un ligero 0,8%.
¿Optimismo fiscal?
Carbajo reconoció que los previsiones de ingresos presentadas en junio y que sirven de referencia para que las comunidades elaboren sus presupuestos pueden sufrir variaciones. El Ejecutivo informó en julio a las comunidades de la cuantía de los anticipos a cuenta que recibirían en 2012 en función de los ingresos estimados. Las regiones gobernadas por el PP entienden que esa cifra, que supone el 70% de su financiación, resulta irreal y algunas de ellas se niegan a presentar su presupuestos.
Carbajo defendió que parte de los recursos autonómicos que las comunidades recibirán en 2012 no dependen de la situación económica y aseguró que los Gobiernos autonómicos cuentan con información suficiente para elaborar sus cuentas a pesar de que ciertas partidas ligadas a los ingresos impositivos puedan variar respecto a la previsión inicial.
El Estado cumple y recorta el gasto un 19,5%
La evolución de los ingresos siempre está más condicionada a los vaivenes económicos que los gastos, que dependen sobre todo de la política del Gobierno. En este sentido, el Ejecutivo está cumpliendo lo prometido y los datos hasta septiembre reflejan un recorte del gasto del 19,5%. Las partidas destinadas a inversión se han reducido un 26,9% y las transferencias de capital a comunidades y ayuntamientos han caído un 35,5% debido, sobre todo, a la supresión del fondo de empleo local. Sin embargo, los gastos de personal aumentan un 0,9% por el incremento de las pensiones de las clases pasivas, beneficiadas por la desviación del IPC. También suben los gastos financieros, es decir, la partida destinada a pagar los intereses de la deuda. En cualquier caso, Carbajo aseguró que los datos van según lo presupuestado.La austeridad que se refleja en la Administración central todavía no se vislumbra en los datos de ejecución de las comunidades autónomas, que en el primer semestre incrementaron el gasto un 0,5%. Aun así, Carbajo aseguró que confía en que los Gobiernos autonómicos cumplan sus respectivos planes de ajuste.Por otra parte, el Ministerio de Trabajo informó ayer que las cuentas de la Seguridad Social registraron en los nueve primeros meses del año un superávit de 5.105 millones de euros, un 0,47% del PIB. Ello supone una caída del 46,1% respecto al saldo positivo de 9.476 millones del mismo periodo de 2010.A pesar de todo, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, confía en que el sistema cerrará el año con un superávit del 0,4% tal y como refleja el objetivo de estabilidad.