Aeropuerto de Barajas

Los controladores piden que se aplace la entrada en vigor del control de plataforma

Los controladores aéreos, a través de su asociación profesional Aprocta, intentan que la entrada en vigor del sistema de plataforma en el aeropuerto de Madrid Barajas (en la zona de la Terminal 4) sea pospuesta.

La previsión de Aena fija en el día 17 de noviembre la fecha en la que 25 trabajadores formados por Ineco comenzarán a realizar tareas de información para ayudar a que el piloto de las aeronaves se oriente en el momento de sacar su avión de la zonas de pasarelas de pasajeros, para encaminarla hacia las pistas de despegue, y a realizar la misma operación en sentido contrario.

Aprocta asegura que el proceso de implantación en Barajas de este procedimiento, conocido como Sistema de Dirección de Plataforma (SDP), ha sido "precipitado" y por eso confían en que pudiera ser otra administración la que proceda a su aplicación. En el aeropuerto de Barcelona-El Prat su entrada en vigor está suspendida sin fecha.

La asociación afirma que "la iniciativa reducirá la seguridad de las operaciones y generará retrasos y pérdidas millonarias a las compañías".

Aprocta presentó ante el Tribunal Supremo una denuncia para que se paralice la implantación de este sistema. La denuncia fue admitida a trámite el pasado lunes, que, sin embargo, no paralizó la aplicación de este sistema y dio diez días de plazo al Ministerio de Fomento para que presente el expediente relativo a este asunto.

Jesús Gómez, el presidente de Aprocta, ha explicado que hasta ahora los controladores aéreos y el personal de operaciones de Aena (entre ellos los denominados follow-me) se encargaban del guiado de los aviones, desde que el piloto solicita la puesta en marcha del avión hasta que se ubica cerca de la pista de despegue, en un "servicio mixto".

Según una documentación manejada por Aprocta, Barajas tiene una extensión de 43,8 km cuadrados, 25 km cuadrados de área de movimientos, 60 kilómetros de rodadura, 354 aparcamientos, 155 pasarelas y "el control se lleva desde tres torres, lo que da idea de su complejidad".

Los controladores no entienden el "empeño y la premura" de Aena y de Fomento en la implantación de este sistema que, por otra parte, afectará fundamentalmente a las operaciones de Iberia y de One World.