Después de las alabanzas, llegan las críticas

Sarkozy: se habló de España como de un milagro y hoy nadie querría estar así

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha dicho hoy, en una alocución donde ha aludido a la crisis actual, que España era vista hasta hace poco como un "milagro" desde el punto de vista económico, pero que ahora nadie querría estar en su situación.

Hace solo unas horas, todo eran parabienes de Francia al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, y a la forma en la que había manejado la crisis. Ahora han llegado las críticas.

"Durante décadas, se ha hecho como si uno se pudiera exonerar de las reglas del sentido común y los países que no se han despertado a tiempo son países que ahora no pueden afrontar la situación", ha comentado Sarkozy en un discurso a los ciudadanos durante un desplazamiento a Carcasona (sur de Francia).

"Mirad cómo cambian las cosas de rápido -ha añadido-. Se hablaba de España como de un milagro hace dos o tres años. Se hablaba de Irlanda como de un Eldorado. ¿Quién querría ahora estar en esa situación?".

Ha insistido en que "un país que no hace el esfuerzo para controlar sus gastos es un país que ha dejado de ser independiente".

Sarkozy, que con la canciller alemana, Angela Merkel, está al frente de la negociación para tratar de llegar a un acuerdo que restablezca la confianza en la zona del euro, había tenido en la cumbre del pasado domingo en Bruselas palabras referidas también a España, pero en otro sentido.

Dijo que España ya no se encuentra en primera línea de los problemas económicos y financieros de los países de la moneda única.

Sarkozy precisó entonces que eso se debe a los "enormes esfuerzos" del Gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero y al sentido de la responsabilidad del jefe de la oposición, Mariano Rajoy.