Lanza la primera oferta integrada fruto de la compra de Vivo

Telefónica echa el resto para mejorar sus resultados en Brasil

Con la crisis azotando a este lado del Atlántico, Telefónica tiene puestas todas sus esperanzas en Brasil, donde ha acelerado los planes para beneficiarse de la compra de Vivo e impulsar así sus ingresos en el país.

Sede de Vivo en São Paulo
Sede de Vivo en São Paulo

Telefónica no quiere perder ni un minuto de posibilidad de reforzarse en Brasil y mejorar sus resultados, sobre todo ahora que los ingresos y la rentabilidad de sus operaciones en Europa se están resintiendo por la crisis que azota al Viejo Continente. El país carioca es la joya de la corona de la operadora española en estos momentos y además cuenta desde hace justo un año con un arma nueva para crecer en este mercado: el control total sobre el líder del móvil en el país, Vivo.

Uno de los objetivos principales de esta adquisición era crear una operadora integrada, capaz de lanzar ofertas combinadas de telefonía fija, banda ancha y móvil, algo que no podía hacer cuanto compartía la propiedad con Portugal Telecom. Ahora ya puede y, aunque la integración todavía no es un hecho, Telefónica ha decidido aprovechar los otros recursos a su alcance.

Para ello, la operadora ha acelerado los planes que tenía y acaba de lanzar su primera oferta integrada fijo y móvil en Brasil, según han confirmado fuentes de la operadora. Lo ha hecho en el estado de São Paulo, porque ahí es donde da ADSL a través de su filial de telefonía fija, Telesp, y donde cuenta con tres millones de usuarios. A todos ellos, y también a cualquier nuevo cliente, les ofrece un agresivo descuento del 50% sobre cualquier paquete de internet móvil de Vivo siempre que tengan también un contrato de banda ancha.

Con este movimiento, Telefónica busca fidelizar su parque de usuarios, tentar a los ajenos y favorecer la buena imagen de marca que tiene Vivo frente a la no tan buena de Telesp. El objetivo es apuntalar los ingresos de telefonía y banda ancha fija, cuya evolución se ha visto lastrada en los últimos años por algún problema técnico y por la fuerte competencia.

En paralelo, Telefónica está aprovechando al máximo la nueva regulación que permite a cualquier operador tener el control de una compañía de televisión. Hasta ahora, la española había sido socio minoritario de la empresa de televisión por cable TVA, aunque con un esquema diseñado para llegar oficialmente a más en el momento en que fuera legal hacerlo. Por eso, aumentó su participación al 49,99% en cuanto la normativa vio la luz. Ahora, ha comunicado a la Bolsa de São Paulo que también tiene intención de ejercer una opción de compra sobre el resto de la participación de sus socios en la compañía, con lo que llegará al 100%.

Solo necesita que el regulador de las telecomunicaciones le dé el visto bueno y la propiedad total será suya.

Telefónica está acelerando su desarrollo en Brasil con la esperanza de que unos mejores resultados en este país le permitan seguir compensando la mala racha del negocio en España y los problemas que se avecinan en toda Europa por el temor a una nueva recesión en el Viejo Continente. Como se vio en las cuentas del primer semestre, Latinoamérica se ha convertido en la zona clave para apuntalar sus cuentas y, de todos los países donde está, el que mejor perspectivas presenta es Brasil. La facturación en esta nación creció un 6,4% orgánico hasta junio, frente a la caída del 6,1% que se registró en España y la tímida subida del 1,2% del resto de Europa.