Elabora otro ajuste que afectará a servicios centrales

Bankia planea que Verdú asuma la dirección general de negocios

Bankia tiene prácticamente concluida la segunda remodelación de su cúpula directiva desde la creación del grupo. La entidad planea que Francisco Verdú, actual consejero delegado, asuma también las funciones de director general de negocios para potenciar la principal fuente de ingresos del grupo.

El grupo que preside Rodrigo Rato está en pleno proceso de reorganización de su cúpula directiva. El último alto cargo en abandonar Bankia para pasar a gestionar una de sus filiales, Banco de Valencia, ha sido Aurelio Izquierdo.

Este directivo, mano derecha del vicepresidente de Bankia y presidente de Bancaja, José Luis Olivas, había sido director general de banca de negocios de la caja valenciana, es decir, el número dos de esta entidad. Tras la creación de Bankia, Izquierdo pasó a ocupar el mismo puesto en el grupo, pero apenas ha durado nueve meses en este cargo. Hace dos semanas volvió a Valencia para ocupar el puesto de consejero delegado de Banco de Valencia tras ser desplazado de la matriz, según aseguran varias fuentes del grupo.

Pero a diferencia de lo que ha sucedido en el caso de Matías Amat, que tras su prejubilación ha sido sustituido por Manuel Lagares, como responsable del banco malo del grupo, Banco Financiero y de Ahorro (en el que se encuentra gran parte de los activos inmobiliarios y suelo, así como las preferentes del FROB), el puesto de director general de banca de negocios, del que cuelga banca comercial, será amortizado.

La decisión no es firme, pero es la que cuenta con más posibilidades de salir adelante, según explican varias fuentes conocedoras de las negociaciones. Con esta medida, Bankia logra ahorrar costes al amortizar un puesto de la alta dirección, pero no es esa la única razón por la que Rato es partidario de reducir las direcciones generales.

Rato ha reservado este cargo a Francisco Verdú, actual consejero delegado de Bankia. La idea es que sea el primer ejecutivo que gestiona el día a día del grupo el que se haga responsable de esta área tan importante del grupo y que está perdiendo fuelle desde que se selló la alianza de las siete cajas. Y los motivos de que haya cedido terreno comercial en favor de otras entidades, al parecer, no son solo los efectos de la fusión y la negativa situación económica del país. Varias fuentes apuntan que la principal razón es que aún no se ha logrado una unificación plena en el área comercial entre las siete cajas que integran Bankia y el goteo de salida de clientes sigue, pese a haber transcurrido más de un año desde la creación de la entidad. Además, la morosidad sigue subiendo, sobre todo la proveniente del negocio de Bancaja, señalan las mismas fuentes.

Verdú contaría con Fernando Sobrini, director general adjunto de banca comercial como aliado. Mientras, y pese a los continuos rumores de una posible salida de Ildefonso Sánchez Barcoj, director general financiero y de riesgos, proveniente de la cantera de Caja Madrid, todo parece indicar que podría mantenerse en Bankia.

Bankia, además, pondrá en marcha otro plan de ajuste para reducir costes en unos 200 millones. La entidad mantiene abierto aún el plan de prejubilaciones hasta diciembre de 2012. Hasta junio se habían acogido a él casi 4.700 empleados y se habían cerrado 750 oficinas. Pero la necesidad de reducir aún más los costes obligan a presentar otro plan. Aún no se ha facilitado ninguna cifra, pero algunas fuentes hablan de que podría afectar a unos 1.000 empleados más.

Desciende el interés de La Caixa por CAM

Tras el anuncio del retraso hasta después de las elecciones del 20-N de la subasta de la Caja del Mediterráneo (CAM), Bank of America Merrill Lynch abrió ayer oficialmente los libros de la caja alicantina, lo que se conoce como due diligence, para que las entidades interesadas en presentar oferta vinculante analicen con detalle los datos de CAM.

De momento, son cuatro las firmas que se han dado a conocer como potenciales compradoras: Santander, BBVA, La Caixa y Banco Sabadell, aunque fuentes conocedoras del proceso aseguran que la lista es más amplia y no es definitiva.

De hecho, otras fuentes aseguran que La Caixa podría descolgarse al final de la puja por falta de interés o presentar una oferta poco competitiva. La caja catalana no descarta crecer con compras, como ha afirmado en varias ocasiones, pero su objetivo parece que no es la firma alicantina, y reconoce que aún quedan muchas oportunidades para adquirir firmas en una segunda o tercera ronda de fusiones. Una de las zonas donde pretende ganar presencia es en Galicia. Pero su interés está en poder dar el salto internacional. La Caixa tiene participaciones significativas en varios bancos internacionales, pero no tiene el control. La crisis puso freno a su proyecto de expansión internacional, pero no lo enterró.

Además, tampoco se descarta que tenga que absorber alguna de las dos cajas catalanas nacionalizadas (Unnim y Catalunya Caixa). Para la entidad que preside Adolf Todó, sin embargo, parece que cuenta con otro candidato, BBVA o incluso Sabadell si no logra CAM.

Santander y Sabadell parecen así las más interesadas en quedarse con la caja alicantina. Algunas fuentes incluyen a una entidad extranjera también.

Bolsa

Las acciones de Bankia resistieron ayer la tormenta que volvió a desatarse sobre el sector financiero. Los títulos de la entidad cerraron la sesión con un retroceso del 0,82% (a 3,61 euros), frente a una caída media de la banca europea de casi el 4%.