El miércoles aglutina las grandes citas de la semana

La madre de las cumbres del euro y el consejo de Repsol

La agenda económica de la semana tiene puesto su foco como pocas veces sucede, precisamente en el día central de la semana: el miércoles. Entonces se celebrará la segunda y definitiva mitad de la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, que pretende atacar de una vez por todas la crisis de la deuda soberana. La cita del miércoles servirá, según Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, para cerrar un acuerdo que ellos mismos reconocieron imposible para la cita del domingo. Un acuerdo que, en realidad, deberán ser tres.

El aumento de la capacidad de acción del fondo de estabilidad financiera se antoja el más complicado: Francia pretende transformarlo en un organismo financiero con capacidad de apalancamiento a través del BCE, lo que multiplicaría su capacidad de intervención hasta dos o tres billones de euros; Alemania, por su parte, se niega a implicar al BCE o a comprometer por adelantado el adelantamiento.

El siguiente punto de acuerdo para desatascar la crisis debe ser el segundo rescate de Grecia, que incluirá una fuerte quita para los acreedores privados. Frente al 21% que se pactó en julio, las necesidades se han disparado ya hasta una orquilla entre el 50% y el 60%. El tercer punto del crucial orden del día será el plan de recapitalización del sector bancario europeo. Una vez que Merkel se ha mostrado dispuesta a llevarlo adelante, parece que habrá pocas trabas para acordar unas necesidades de nuevos fondos propios de entre 90.000 y 100.000 millones de euros.

En un ámbito más interno, el mismo miércoles se celebrará el primer consejo de administración de Repsol después de la destitución de Luis del Rivero al frente de Sacyr. Una de las dudas que se plantean es si el propio Del Rivero, en su condición de consejero, acudirá al cónclave, cuyo punto central de debate será el futuro del pacto Sacyr-Pemex. La constructora española y la petrolera pública mexicana habían sindicado sus votos para hacerse con casi el 30% del control de Repsol, pero el pacto queda ahora en el alero después del golpe de Estado interno en Sacyr.

También en España, durante la semana entrante se producirá un aluvión de resultados del tercer trimestre entre las grandes entidades financieras: el miércoles mostrarán sus cuentas BBVA y Mapfre; el día siguiente llegará el turno de Santander y Sabadell, para cerrarse la semana con los resultados del Popular. Las ya publicadas cuentas de Banesto hacen pensar que el agravamiento de la crisis financiera limitará los beneficios generales. Al margen de los montantes, resultará interesante conocer cómo están variando las respectivas políticas de provisiones de las entidades, a la vista de las inminentes exigencias de recapitalización europeas.