La prima de riesgo supera los 110 puntos

Los especuladores ponen a Francia en el punto de mira

Francia es el nuevo objetivo. El riesgo país galo ha superado la barrera de los 100 puntos, máximos en 15 años. Una banca vapuleada por su exposición a la deuda griega, un déficit de más del 7% y el brusco frenazo en el crecimiento resquebrajan la confianza del segundo motor europeo.

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy

Ya ni siquiera Francia puede dormir tranquila. Su primer ministro, Nicolas Sarkozy, sigue ejerciendo su condición de colíder europeo junto a la cancillera alemana, Angela Merkel. Pero mientras se suceden los comunicados conjuntos del eje franco-alemán, los indicadores financieros de cada potencia toman caminos diferentes. El bono alemán a 10 años, el bund, es la apuesta segura en la renta fija y su comparación con el resto de títulos sirve de termómetro para riesgo país. El rendimiento exigido al bund en el mercado secundario oscila en torno al 2%. Francia ha gozado históricamente del beneplácito de los inversores y la rentabilidad de su deuda ha ido a la zaga de la alemana. Hasta este verano. El virulento ataque contra España e Italia hizo temblar también al gigante galo.

La prima de riesgo se multiplicaba por tres en apenas dos meses. Alcanzaba máximos históricos a finales de agosto al rozar los 90 puntos básicos. El rebrote de la crisis bancaria y la constatación del estancamiento de todas las economías europeas en el segundo semestre han vuelto a presionar al riesgo país francés hasta el punto de hacer dudar a Moody's sobre la infalibilidad de sus finanzas. La agencia de calificación anunció ayer que estudia poner la deuda soberana del país en revisión para una posible rebaja de la calificación Aaa (máxima nota) en los próximos tres meses. El diferencial de la deuda francesa con la alemana volvió a dispararse tras el anuncio hasta superar la barrera psicológica de los 100 puntos básicos. Hoy continúa su escalada y está por encima de los 110 y subiendo.

La cifra aun está lejos de los marcadores de España o Italia, ambos por encima de los 300 puntos. Pero el repunte del diferencial francés es sintomático. El informe de Moody's retrata "la solidez financiera del Gobierno francés, sin duda muy alta aún, se ha debilitado, como en el caso de los demás países de la zona euro, porque la crisis económica y financiera en el mundo ha conllevado un deterioro de sus ratios de endeudamiento, que están ahora entre los más débiles de los países con nota 'Aaa'".

El déficit público se elevó al 7% del PIB a finales de 2010 y la deuda se encuentra en el 81,7% del PIB, por encima de lo recomendado por la UE (60% del PIB), aunque muy lejos de los países más endeudados, como Grecia o Italia. Pero el talón de Aquiles francés son sus bancos. El sector ha sufrido un castigo bursátil de más del 50% en lo que va de año.

Su exposición a la deuda griega y la crisis de liquidez les ha ido arrinconando cada vez más. Las entidades francesas celebraron con entusiasmo el acuerdo entre el BCE y la Reserva Federal para abrir el grifo a los bancos de la zona euro en forma de dólares. No obstante, los bancos galos son los más dependiente de la financiación en dólares y los fondos estadounidenses habían retirado sus posiciones del mercado de la zona euro.

Han sufrido además los envites de los prescriptores del mercado. Standard & Poor's rebajó la semana pasada un escalón el registro que mide la fortaleza del sector financiero en función del riesgo país, 'Bicra'. Los justificaba así: "el empeoramiento de las expectativas macroeconómicas, el empeoramiento de las condiciones de financiación de las entidades galas y el creciente riesgo de una 'burbuja' inmobiliaria".

Un mes antes el zarpazo lo daban Moody's al rebajar a dos de los grandes, Societe Generale y Credit Agricole. La razón: "el potencial de inconsistencia entre el impacto de un posible default griego o reestructuración". Credit Agricole tiene gran exposición a Grecia por su filial Emporiki Bank of Greece. Societe Generale tiene una participación en General Bank of Greece.

Los balances de las firmas francesas están repletos de papel griego. Son las más expuestas a la deuda helena con casi 10.000 millones de euros acumulados. Todas las entidades francesas aprobaron en julio los exámenes de resistencia. En aquellas pruebas no se contaba un posible defalt griego. Ahora todo ha cambiado. Los nuevas pruebas d de fuego de la banca europea barajan unos descuentos para los acreedores de Grecia de hasta el 50%.