Mercados

La volatilidad se acentúa en las Bolsas por las dudas sobre la banca

El Ibex perdió el 0,60% y salvó en el último momento los 8.800 puntos

Los mercados continúan pendientes de Grecia, el fondo de rescate y la recapitalización de la banca europea. A la espera de soluciones concretas, las Bolsas navegan sin rumbo. El Ibex llegó a caer el 1,67% y al cierre bajó el 0,60%.

Los mercados llevan dos sesiones dando tumbos, sin saber muy bien a dónde dirigirse. Los movimientos se producen a golpe de noticias o rumores. Ayer el Ibex llegó a perder un 1,67%, caída que redujo al cierre hasta el 0,60%. En el último momento salvó la barrera de los 8.800 puntos.

La secuencia se repitió en otras Bolsas europeas. Con pérdidas concluyeron el Cac (-0,79%) y el Footsie (-0,48%) entre los principales indicadores. El Dax consiguió un alza del 0,31%.

La banca francesa y belga protagonizaron la sesión a nivel sectorial. KBC y Société Générale fueron las peores entidades con descensos del 5%. Los inversores están preocupados por la exposición que tienen algunos bancos galos a la deuda griega y, por otra parte, por las consecuencias que puede tener el rescate de Dexia. La entidad franco-belga sufrió una bajada del 16% durante la jornada que anuló al cierre al revalorizarse el 4,5%. El valor tomó rumbo alcista cuando se conoció que el Banco Nacional de Catar está en conversaciones con su filial turca DenizBank para adquirir una participación. El consejo de administración de Dexia tiene previsto ratificar hoy el acuerdo de venta de la entidad al Estado belga.

Sobre las entidades francesas pesó también la posibilidad arrojada por Moody's de una rebaja de la calificación de la deuda de Francia, que conserva la triple A de máxima solvencia.

S&P también empeoró ayer la nota de 24 bancos italianos. La mayor parte son entidades medianas, y la razón es el deterioro de la situación económica del país. Esta decisión se produce después de que la agencia ya haya revisado a la baja la deuda de Italia. La Bolsa española superó una vez más la prueba del Tesoro, a pesar de que S&P y Fitch acaban de empeorar el nivel de solvencia del país. El erario adjudicó 4.400 millones de euros, casi el máximo previsto, y a un coste no muy superior a la subasta anterior de letras a 12 y 18 meses. La demanda continúa fuerte, situándose el ratio de cobertura por encima de las dos veces.

Los inversores están demostrando esta semana precaución. La atención está puesta en el próximo fin de semana con la cumbre europea. Grecia figura en el orden del día, pero también la recapitalización de la banca europea y el fondo de rescate. Aunque había altas expectativas ante el encuentro, Angela Merkel ha advertido que la reunión tampoco será la panacea. Aun así, los mensajes contradictorios se suceden. Ayer, el diario The Guardian apuntaba a un acuerdo del eje Berlín-París para elevar el fondo de rescate hasta los dos billones de euros. Merkel, por otro lado, señaló que el fondo actuará sin apalancamiento.

Al mismo tiempo, en el mercado circuló el rumor de que la UE está debatiendo prohibir los CDS, seguros para cubrirse contra un probable impago, al descubierto; es decir, sin que se tenga la deuda. El objetivo es atajar la especulación, y la iniciativa estaría relacionada con la restricción de las ventas a corto en los bancos.

Wall Street, por su parte, cerró con alzas. El Dow Jones sumó el 1,58% y el S&P se anotó un 2,04%.

Las cifras

2,6% es lo que ganó Amadeus en la sesión. Fue el mejor valor de la sesión en el Ibex 35.

19,2% pierde el selectivo español en el año. Es una bajada similar a la que acumulan otros mercados.

El 'spread' de Francia marca máximo

La tensión que está teniendo la deuda periférica en esta crisis se ha trasladado a otros países. El diferencial de Francia sobre Alemania marcó ayer un nuevo máximo, por encima de los 110 puntos básicos. El spread en Bélgica también llegó a un nuevo récord, en 245 puntos básicos.

La exposición de los bancos a la deuda griega y la nacionalización del banco franco-belga Dexia han generado serias dudas entre los inversores. Son, en cualquier caso, niveles que están alejados de los diferenciales que mantienen los países periféricos.

El bono a 10 años de Francia ha alcanzado una rentabilidad del 3,24%; el pasado 9 de septiembre cotizaba al 2,49%. La del alemán ha pasado en este tiempo del 1,77% al 2%.

Por su parte, la prima de riesgo española ha vuelto a la senda alcista y ayer se situó el 334 puntos básicos, frente a los 304 del pasado viernes. La italiana también repuntó hasta los 385 puntos básicos, mientras que la portuguesa se relajó, aunque está situada por encima de los 600 puntos básicos.

Los CDS de los bancos españoles siguen en tensión

Los bancos españoles siguen en el ojo del huracán. El precio de los CDS de todo el sector continúa en zona de máximos. Santander y BBVA, aunque considerablemente lejos de los niveles marcados por otras entidades, tampoco escapan de la quema.

El mantenimiento de estos niveles se debe en gran parte a las agencias de calificación. Hace tan solo unos días, S&P rebajó la calificación crediticia a 10 bancos y Fitch recortó la nota de solvencia a seis entidades y en ambas listas se encontraban Santander y BBVA. El riesgo económico de España fue el motivo principal para la degradación de la nota.

En este contexto, el precio de los credit default swaps (contratos que cubren al tenedor de bonos en caso de impago de la entidad emisora) de los bancos domésticos continúa en zona de máximos. Así, los CDS de Caja de Ahorros del Mediterráneo cotizan a 946 puntos, por debajo del máximo de 1.116 puntos del pasado mes de agosto pero lejos ya de los 475 puntos a los que cotizaba cuando se produjo la quiebra de Lehman Brothers. Esto significa que para cubrir una emisión de 10.000 euros en bonos de CAM (deuda sénior, es decir, la de mayor calidad) con vencimiento a cinco años, que es el plazo de referencia, hay que pagar 946 euros.

Los CDS de Popular y Pastor, que anunciaron hace unos días su fusión, también se sitúan cerca de sus niveles más altos. Otras entidades medianas como Bankinter rozan también zona de peligro.

Los grandes bancos tampoco se libran. Los seguros de impago de Santander cotizan a 297 puntos, cerca de los 344 registrados el pasado 12 de septiembre, y los de BBVA se sitúan en 304 puntos, frente al máximo de 359 puntos de la misma fecha.