José María Ruiz-Mateos, su esposa y dos de sus hijos, ante el juez

El juez requiere a los Ruiz-Mateos pagar 30 millones de fianza en 10 días

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz requirió ayer a José María Ruiz-Mateos para que, en 10 días, deposite una fianza de 30 millones para hacer frente a las posibles responsabilidades que reclaman inversores en pagarés de Nueva Rumasa.

José María Ruiz-Mateos, a su salida de la Audiencia Nacional tras una comparecencia
José María Ruiz-Mateos, a su salida de la Audiencia Nacional tras una comparecencia

La imagen, descontextualizada, desprendía cierta ternura: José María Ruiz-Mateos, de 80 años, y su esposa, Teresa Rivero, juntos, ayer, en un banco, hablando. Daban la sensación de estar tranquilos y de mantener una relación confidente, después de tantos años juntos. "¿Qué te han preguntado?", le dijo Ruiz-Mateos. "Nada, lo de siempre", respondió Rivero.

Pero contextualizada, la imagen era preocupante: el banco era el de la Audiencia Nacional; ambos acaban de declarar ante el juez Pablo Ruz, acusados de presuntos delitos de estafa. Solo estuvieron unos minutos ante el magistrado, entre las 10 y las 11 de la mañana; se acogieron a su derecho a no declarar y se limitaron a leer un comunicado en el que se exculpaban. Según fuentes jurídicas consultadas por agencias, en ese comunicado Ruiz-Mateos achacó el declive de Nueva Rumasa a la crisis económica y a que "un banco muy importante decidió por sorpresa reducir la financiación" de las empresas del conglomerado, por lo que la familia no tuvo más remedio que solicitar el apoyo financiero de particulares.

En el exterior unos 30 trabajadores de varias de las empresas de Nueva Rumasa y otros 30 periodistas aguardaban la salida del matrimonio de la Audiencia Nacional. "¡Tus hijos a la cárcel y tú a confesarte!"; los gritos se oían desde el interior. Los dos hijos del matrimonio que ayer también declararon ante el juez, Zoilo y Álvaro, trataron de sacar a sus padres por una salida alternativa. Pero no se lo permitieron; tuvieron que salir por la puerta principal, escoltados por la policía, donde una valla separaba a los trabajadores que protestaban y que les increpó hasta que el matrimonio pudo subirse a un automóvil que les esperaba en la calle Génova.

El juez Pablo Ruz requirió al patriarca de la familia Ruiz-Mateos y a sus hijos Zoilo y Álvaro para que depositen en 10 días la fianza de 30 millones de euros que les impuso para hacer frente a las potenciales responsabilidades civiles que reclaman los inversores en pagarés de Nueva Rumasa.

La fianza responde a las cantidades que reclaman los cerca de 300 inversores que están personados en la investigación penal. La fianza ha de ser abonada con carácter solidario por Ruiz-Mateos, su mujer, Teresa Rivero, sus seis hijos varones y su sobrino Zoilo Pazos Jiménez. Hoy el juez tomará declaración a los otros miembros de la familia que están imputados (el resto de sus seis hijos varones y un sobrino).

La Audiencia Nacional admitió a trámite el pasado mes de julio la querella presentada por el despacho de abogados Martinez-Echevarría, después de recibir el informe favorable de la Fiscalía Anticorrupción, que ha identificado a 1.017 inversores que suscribieron pagarés de distintas empresas de Nueva Rumasa por un importe de 90,49 millones de euros.

De acuerdo a fuentes jurídicas, en su declaración de ayer ante el juez los dos hijos de José María Ruiz-Mateos responsabilizaron a su padre de la gestión de las compañías del grupo.

Se trata de la misma estrategia que la familia ha seguido en otros procedimientos abiertos. El mes pasado Javier Ruiz-Mateos declaró en Palma de Mallorca, por una querella presentada contra la familia por una compra de un hotel, y afirmó en todo momento que fue su padre quien dirigió la negociación. En julio su hermano Pablo declaró lo mismo ante el juez de Palma, así como hiciera antes otro de los hermanos, Zoilo.

Los dos hermanos que declararon ayer ante el juez llegaron a comentar, según fuentes jurídicas consultadas por Efe, que ni si quiera conocían la identidad de las personas que recientemente adquirieron Nueva Rumasa. El despacho Aszendia, especializado en liquidaciones, a través de la sociedad Back in Business, anunció el pasado mes de septiembre la operación.

La CNMV lo advirtió

Los dos hijos de Ruiz-Mateos que ayer declararon ante el juez recordaron, para defender la legalidad de la emisión de pagarés de compañías de Nueva Rumasa, que incluso la CNMV advirtió sobre el asunto en siete ocasiones, informó Efe.

La expropiación de Rumasa, embargada

El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Granada, que tramita el concurso de Dhul, ha ordenado el embargo preventivo de los derechos de cobro que pudiera tener la familia Ruiz-Mateos ante una eventual resolución a su favor en los litigios abiertos por la expropiación de la antigua Rumasa.

En una providencia emitida el 13 de octubre el juez Blas Alberto González acuerda la mejora del embargo preventivo decretado el pasado 30 de septiembre sobre bienes y derechos de los Ruiz-Mateos por valor de 618,26 millones para cubrir el déficit patrimonial total de la firma de postres, informó Europa Press. Así, a petición de la administración concursal de Dhul, el magistrado declara embargados preventivamente, hasta cubrir el importe de 618,26 millones de euros, los derechos económicos que resultaran a favor del fundador de Rumasa.