En términos de flujo de caja y liquidez

S&P: la situación crediticia de las empresas europeas es mejor que en 2008

La situación crediticia de las empresas europeas es mejor ahora que en 2008 cuando estalló la crisis financiera, según la agencia de calificación Standard & Poor's, que no obstante advierte de la amenaza de la deuda soberana en "países periféricos" y de más riesgo de recesión en el mundo desarrollado.

En un informe publicado hoy, Standard & Poor's (S&P) destaca que "la calidad crediticia de las empresas europeas ofrece algo de protección frente a una ralentización económica", y a ese respecto señala que "crece el riesgo de que las economías desarrolladas vuelvan a deslizarse hacia una recesión".

En esa línea, considera: "Continúa el riesgo de una suspensión de pagos de las deudas soberanas entre los países periféricos europeos, y vemos paralelismos entre la actual volatilidad en los mercados de capitales en Europa y las turbulentas condiciones de mercado en 2008".

Pese a todo, insiste en que "muchas compañías están en mejor posición que en 2008 en términos de flujo de caja y de liquidez" gracias a que han "mejorado significativamente" su calidad crediticia desde finales de 2009, cuando se produjo el pico de suspensiones de pago.

Las razones son que sus resultados operativos se han beneficiado de las políticas de estímulo monetario y fiscal que se han llevado a cabo en los países desarrollados, el incremento de sus existencias y la continuación de un "fuerte crecimiento" en Asia.

Además, muchas empresas han trasladado a sus clientes finales los crecientes costos en materias primas y han sido más disciplinadas en la gestión financiera para preservar sus posiciones de liquidez y reducir los costos de capital.

A ese respecto, las operaciones de fusiones y adquisiciones se han financiado con dinero en efectivo, con acciones o con una combinación de ambos elementos más que con deuda, señaló S&P, que puso como ejemplo la absorción por la francesa Sodexo de la brasileña Puras por 525 millones de euros en septiembre, que no ha supuesto un cambio de su calificación.

Los sectores en los que desde finales de 2010 más porcentaje de empresas han obtenido una subida de su nota crediticia son los de metales y minas (30 %) y química (30 %), al calor de una demanda elevada que ha favorecido una alta tasa de utilización de sus capacidades y precios de materias primas consecuentes.

También han mostrado una gran capacidad de resistencia a las turbulencias económicas las sociedades de productos de consumo, con un 17 % que obtuvieron calificaciones mejores. En el caso de las empresas de distribución, sólo ocho han logrado progresiones en sus notas, tras las cuatro que vieron cómo S&P se las reducía en 2010.

Apenas ha habido cambios en la evaluación del sector de las telecomunicaciones, aunque la agencia avisa de que la perspectiva es más negativa debido al recorte de sus márgenes en el negocio de voz en soportes fijos y móviles. En una situación similar está el negocio hotelero y de juegos.

La situación más desfavorable, con empresas a las que se sigue rebajando la calificación, se da en los materiales de construcción y en el transporte. En el primer caso por la persistencia de un exceso de capacidades en la construcción y en el segundo por la alta exposición de las empresas del transporte a "economías periféricas débiles", y además por estar vinculadas en algunas ocasiones a entidades públicas.